PASION Y TRANSFORMACION
"Quiero confesarte abrazos,
quiero dedicarte besos,
no te dejaré marchar..."
Esta noche haríamos el amor, esta noche seríamos el uno para el otro...ahora y siempre...y así fue como la envolví entre mis brazos para amarla sin medida...
Cuando sentí que Edward me envolvió con sus brazos supe que el momento había llegado, ya no había marcha atrás, seríamos uno ahora y siempre...con este pensamiento me fui dejando llevar por sus besos y sus caricias que hacían que mi cuerpo temblase con cada roce, con cada instante...sus brazos formaban una jaula de oro de la cual no quería escapar, mi cuerpo recibía gustoso cada rincón de su bien torneada anatomía, sin notar un ápice de su peso nuestros corazones encajaban como un puzzle, nuestras almas se abrazaban bailando al compás de nuestros gemidos, nuestros sentimientos se mezclaban estallando en besos, nuestras caricias se daban la mano cruzando los laberintos que nos llevaban al placer...simplemente perfecto...
Edward se apoderó de mis labios acariciándolos, adorándolos, bebiendo de ellos como lo haría un sediento en el desierto cuando llega al oasis...pidió permiso para que su lengua se acercase a la mía entrelazándose ambas y uniéndose como a fuego...lentamente sus fríos labios abandonaron los míos permitiendo que mis pulmones se cargasen de aire para ser liberado con mis gemidos que cada vez eran mas altos, mas intensos...
-Oh Bella, dijo Edward mientras besaba, lamía y succionaba mi cuello, me estas volviendo loco, te deseo mas allá de lo racional, mi cuerpo está encendido con tus gemidos y mi cordura se ha apagado con la esencia de tu cuerpo...te necesito aquí, ahora...no solo con el corazón y el alma, ahora te necesito con el cuerpo, como un hombre...
Mientras sus palabras destilaban ardor, deseo, pasión, regalando mis oídos, iba bajando los tirantes de mi camisón de seda besando cada parte que quedaba descubierta por la tela, una vez que se deshizo de dicha prenda me colocó sobre él quedando mi cuerpo en ropa interior y completamente encajado en el suyo pudiendo notar su creciente erección luchando por salir de su cárcel...
Quería oír a mi vampiro gemir, quería llevarle al límite del deseo y, aunque era inexperta en el arte del amor, me dejé guiar por sus suspiros así que comencé a delinear con mi lengua su barbilla descendiendo a su cuello clavando mis dientes en su fría piel haciendo que mi Ángel soltase un gruñido que hizo que mi excitación aumentase...
Con el poder que me daban las respuestas de su cuerpo a mis caricias me aventuré a desabrocharle la camisa hasta que de un solo movimiento a penas perceptible él se deshizo de ella dejando que mis vírgenes ojos admirasen un pecho y unos abdominales propios de todo un Ángel, mi Ángel...sin pensarlo mi boca se fue directa a sus pezones, los lamía y succionaba como si mi vida dependiese de ello...sabía que le gustaba, su agarre alrededor de mi cuerpo se hacía cada vez mas intenso mientras su pelvis se frotaba con la mía buscando mas placer, mas deseo, mas pasión...
Seguí descendiendo por su torso con mi lengua mientras mis manos desabrochaban su pantalón, de repente mi Dios me frenó en seco haciendo que lo mirase fijamente algo confundida ya que no entendía el motivo, me asusté al pensar que tal vez estaba perdiendo su auto control y quería parar para no lastimarme...
-¿Qué ocurre amor, porqué me detienes?, pregunté con miedo sin dejar de mirarle...
-Bella, dijo él incorporándose y tomando mi rostro entre sus manos, lo que me estas haciendo sentir es demasiado intenso, mi cuerpo quema con tus caricias, creo sentir hasta el pulso de mi corazón bombeando por una inexistente sangre pero, no es necesario que continúes, yo soy feliz llevándote al cielo a ti, probándote, amándote...
-Edward, le dije acercando mi cara a su rostro dejando nuestros labios muy juntos para emborracharnos mutuamente con el aliento de ambos, quiero hacer lo que estoy haciendo, quiero probarte, quiero saborear el elixir de tu cuerpo llenándome de su aroma, te necesito así que deja que continúe saboreándote...
Dicho esto le besé de manera salvaje arrancándole un gruñido aún mayor que el anterior, le empujé, dejándose él sin usar su fuerza, hasta tumbarle y empecé a bajarle el pantalón a la par que su ropa interior...
Cada vez me sentía mas poderosa y decidida, atrás habían quedado las inseguridades y ahora solo mis impulsos dominaban la situación...estaba embelesada admirando el cuerpo desnudo de mi Dios, era perfecto aunque incluso ese adjetivo quedaba corto cuando me refería a él, mientras le miraba no dejaba de mojar mis labios con la ayuda de mi lengua pensando en lo que quería hacer realmente con mi boca, excitándome aun mas con mis propios pensamientos, hasta que mi Ángel captó mi atención...
-Isabella Cullen, dijo apretando los dientes demostrando el esfuerzo que hacía en hablar, deja de hacer eso con tu boca porque estoy a punto de saltar sobre ti y hacerte mía sin miramientos, estás despertando al monstruo y precisamente ahora lo que menos desea es tu sangre...
Intentó levantarse para colocarse encima mío pero levanté mi dedo amenazante y moviendo la cabeza negativamente de un lado a otro mientras una sonrisa triunfal adornaba mi rostro sabedora de todo lo que le estaba haciendo sentir le dije -señor Cullen no se le ocurra moverse ni un milímetro, este es mi momento y quiero disfrutarlo...dicho ésto, quedé de rodillas cerca de su cuerpo y lentamente fui deshaciéndome de mi sujetador con movimientos suaves acariciando mi piel expuesta mientras mi vampiro me observaba con los ojos muy abiertos y oscurecidos de deseo...- hermosa hasta doler repetía una y otra vez sin dejar de mirarme...y de repente, sin esperarlo dijo algo que me encendió la excitación apagando la cordura que me quedaba...
-Ummmm, ronroneó mi Dios, fierecilla domada desata tu furia y demuéstrame la gata que llevas dentro, juega conmigo, hazme perder el sentido...dijo esto arrancando la única prenda que quedaba en mi cuerpo dejándome expuesta ante sus penetrantes ojos...
Sin pensarlo me lancé sobre él como poseída por una fuerza sobrenatural que guiaba mis acciones, besé y mordí cada parte de su cuerpo grabándome sus gemidos en el alma, llegué a su gran erección y con suavidad la tomé entre mis manos dejando que mis dedos sintiesen la suavidad de esa parte concreta de su cuerpo, sin pensarlo y movida por un deseo irrefrenable, introduje su miembro en mi boca absorbiendo sus jugos y esencia con mi lengua regalándome a mis pupilas gustativas el mas exquisito de los manjares...la reacción de Edward hizo que mi ego subiese hasta lo mas alto...
-Dios mío Bella, susurraba entre gemidos, eres maravillosa, no te detengas, sigue, sigue, sigue...
Sus deseos eran órdenes para mi, noté que sujetaba mi cabeza para guiar mis movimientos, le dejé que llevase el ritmo mientras sus gritos eran cada vez mas audibles...
-Bella, tartamudeaba casi imperceptiblemente, no puedo aguantar mas, me voy a ....
Dicho esto noté como llenaba mi boca de sus flujos, no quise apartarme, su sabor era adictivo, sus gruñidos hacían que casi tocase el cielo con él...a pesar de alcanzar su orgasmo nunca dejó se ser cuidadoso, el agarre de mi cabeza fue cediendo y, mientras yo terminaba de beber su elixir, notaba que él se iba relajando...me acerqué hasta su pecho abrazándole fuertemente dejando que su frío cuerpo enfriase el mío propio ya que casi estaba ardiendo...de repente sin darme apenas cuenta, Edward se puso sobre mi dejándome notar su nueva erección sobre mi abdomen...
-Señora Cullen no pensará que esto ha terminado ¿verdad?, preguntó mirándome fijamente a los ojos con esa sonrisa torcida que literalmente me mataba...
Sin mas, empezó a delinear mi rostro con su nariz seguido de su fría lengua...mi cuerpo empezó a temblar a causa de las descargas eléctricas que las caricias de Edward me estaban provocando...llegó a una de las partes mas sensibles de mi anatomía, el cuello, sabedor del efecto que provocaban sus besos en esa zona erógena, comenzó a succionar y chupar lentamente mientras ronroneaba provocando que mis jadeos se hicieran cada vez mas intensos...
-Bella, me dijo con los labios aun unidos a mi cuello, voy a morder ligeramente tu cuello sin llegar a introducir mi ponzoña y sin hacerte ningún daño, solo quiero beber algo de tu sangre, verás como se intensifican las sensaciones de placer...
Yo solo asentí levemente con la cabeza exponiendo mi cuello cada vez mas cerca de sus afilados dientes invitándole a que lo hiciese, no tenía miedo, solo quería que sucediese, quería observar como se deleitaba saboreando mi sangre, me parecía algo muy erótico...cerré mis ojos y casi en un susurro le dije -muérdeme...
Lo siguiente que sentí fue como besaba mi cuello y apenas rozando sus afilados colmillos sobre mi piel gotas de sangre comenzaron a caer mientras mi vampiro solo las bebía sin succionar, con un control medido, con pasión...
-Ummm eres exquisita mucho mas de lo que había imaginado, decía mientras se relamía los labios con la lengua limpiándose los restos de sangre que le quedaban...
Mientras este mágico y erótico momento tenía lugar, sus manos estaban posicionadas en mi húmeda intimidad, mi Ángel, mientras lamía mi cuello, acariciaba mi clítoris y bombeaba mi interior con sus dedos...
-Amor mío quiero que te dejes llevar por lo que estas sintiendo y te liberes, córrete para mi, quiero probar el néctar de tu cuerpo ahora...dijo llevando sus labios a mi intimidad...
-Oh Edward, intentaba decir de manera casi imposible por el gran placer que estaba sintiendo, te necesito dentro de mi, necesito que llenes mi cuerpo, necesito que me hagas el amor...
-Paciencia cielo mío, decía mi vampiro sin dejar de mover su lengua y sus dedos dentro de mi intimidad, antes de entrar en tu cuerpo quiero que te liberes en mi boca, quiero sentir como tus flujos se derraman en mi mientras los bebo y los hago míos tragándolos, vamos amor córrete para mi...
Eso fue suficiente para abandonarme a la pasión desbordada y desmedida, mi cuerpo empezó a temblar mientras mis caderas adquirían vida propia sobre sus mano y su lengua...después de unos segundos de intenso placer mi cuerpo se relajó intentando que mi respiración se normalizase...llevé instintivamente mi mano a mi cuello notando los rastros de sangre seca que quedaban...
-¿Te duele amor mío?, preguntó mi Ángel llegando hasta mi mano apartándola y besando mi cuello...
-No, no me duele, le respondí sonriendo mientras acercaba su cara a la mía para besarle, es solo que me ha parecido un momento tan erótico, ha sido muy especial, eres maravilloso...y diciéndole esto enrollé mis brazos en su cuello intentando colocarme sobre su cuerpo a lo que él accedió entendiendo mis intenciones...
-Bueno señor Cullen, le dije sentándome sobre él, se acabaron los juegos ahora sí, quiero que me hagas el amor, quiero ser tu amazona, te quiero dentro de mi ahora...
Dicho esto y sin dejar de mirarnos, tomé su miembro, lo posicioné en mi entrada y suavemente dejé que mi cuerpo resbalase sobre su erección rompiendo la barrera de mi virginidad llegando hasta el fondo...me quedé quieta dejándome llevar por el cúmulo de sensaciones que recorrían mi cuerpo en ese momento, Edward tampoco se atrevía a moverse estudiando cada una de mis expresiones, esperando mi reacción y disfrutando como yo del momento...poco a poco fui moviendo mis caderas en círculo buscando la fricción mas placentera de mi cuerpo con el suyo, Edward entendió a la perfección mis intenciones sujetando mis caderas y ayudándome a llevar el ritmo, suave, lento, rápido, fuerte...
-Vamos amazona mía, me alentaba mi vampiro excitándome, demuéstrame como domas a tu caballo...
Mis movimientos cada vez se hicieron mas rápidos y violentos ayudada por los brazos de Edward que guiaban mi cuerpo llevándolo al placer mas extremo, llevándome hasta la locura...
-Edward, intenté decirle entre jadeos, estoy a punto de alcanzar el cielo y quiero que sea en ese preciso momento cuando me transformes, quiero sentir como tu ponzoña entra en mi cuerpo al mismo tiempo que descargas tu amor dentro de mi...
Mi Ángel me miró algo desconcertado ya que no se esperaba que ese fuese mi deseo...-¿estas segura amor?, me preguntaba sin dejar de mirarme...yo solo sonreí comenzando a moverme mas deprisa haciéndole entender que se estaba acercando el momento...si mas, y sin salir de mi interior, me colocó sobre la cama embistiéndome cada vez mas fuerte...mis caderas se levantaban para darle mas acceso a mi cuerpo...
-Edward estoy muy cerca, muy cerca, le dije entre suspiros, ahora, transfórmame y dame la felicidad eterna a tu lado, susurré en su oído mientras mi cuerpo empezaba a temblar...
En el momento en que mi cuerpo se abandonaba al placer sentí como mi Ángel intensificaba sus embestidas tocando el cielo conmigo mientras hundía sus afilados colmillos en mi piel succionando mi sangre y dejando su ponzoña...
Cuando noté que mi Dios dejó de succionar sentí que el placer se intensificaba, no sentía dolor, me invadía una sensación de paz que iba relajando mis extremidades, Edward me abrazó incorporándose y acercándome a su desnudo pecho mientras repartía caricias con la yema de sus dedos por mi espalda...
-Soy tan feliz, le susurré con el rostro descansando en su pecho, llevo esperando este momento desde que te conocí, te amo mas que a nada en el mundo, has hecho mi sueño realidad, le has dado sentido a mi muerte ofreciéndome la eternidad...cielo mío, le dije mirándole a los ojos, nos vemos dentro de tres días...y dicho esto cerré mis ojos sintiendo que el calor abrasador iba envolviendo mi cuerpo y el dolor comenzaba pero, también dándome cuenta que estaba cada vez mas cerca de la razón de mi existencia...Edward, mi marido, mi amante, mi vampiro...
-Aquí estaré para cuando despiertes preciosa mía, respondió Edward besando mis cabellos...lo siguiente que recuerdo es que tarareaba mi nana regalándole paz a mis oídos...
Lentamente el sol de la mañana se fue filtrando entre las cortinas de su habitación, la oscuridad y la incertidumbre que envuelve la noche se fue apagando para dar lugar a la claridad que la realidad de un nuevo día nos deja...
Estaba tumbada en su cama, su cara denotaba paz y tranquilidad, su sereno rostro estaba enmarcado por una sonrisa entre abierta, su pelo parecía un almiar de tan revuelto que estaba...las sábanas evidenciaban lo que había sido una noche cargada de deseo y placer, dejando al descubierto parte de sus esbeltas, largas y blanquecinas piernas...
Su corazón y su alma estaban en paz...había encontrado el equilibrio que llevaba buscando durante toda su vida, la eternidad que la recibía con los brazos abiertos...
Nunca mas abriría sus ojos color chocolate, estaba con su vampiro, su amor, su amigo...siendo solamente uno por siempre...
Ahora solo quedaba esperar, esperar tres días dándole así el saludo a su nueva vida, tomando de la mano su nueva eternidad...
Hola gente guapa, aquí otra vez fiel a mis actualizaciones semanales, ya sabeis que mañana martes toca "Una vida como humano,una eternidad como vampiro", "Deseos" y "Mírame,Tócame,Bésame", os iré avisando...
Me gustaría saber que os está pareciendo la historia, tengo pensado subir un capítulo mas donde se muestra a una Bella vampira..la verdad es que creo que así será como finalice el fic pero estoy dispuesta a subir mas capítulos si me desis que quereis leer o como os gustaría que continuase..pero para eso tengo que recibir reviews suficientes para convencerme...jajaja
Besotes desde Canarias. Vuestra amiga Susana.




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