Saturday, April 17, 2010

ISLA DE BELLA

ISLA DE BELLA

ESTE CAPITULO VA DEDICADO A MIS PERVERTIDAS LINDAS, LES ADVIERTO QUE VIENE MUY CARGADO DE SEXO ASÍ QUE, ESTAN A TIEMPO DE NO LEERLO O MEJOR, LO LEEN Y ME DEJAN QUE LAS PERVIERTA UN POCO MAS...

"Amor siempre serás mi Bella,

solo que un poquito mas duradera,

prefiero un minuto contigo

a una eternidad sin ti..."

Edward Cullen

BELLA

-¿Una isla, mi regalo de bodas es una isla?-, pregunté sorprendida mientras me giraba para mirarle a la cara sin poder creer lo que me decía...

-Sí vida mía es una isla, pero no es una isla cualquiera, es tu isla, "Isla de Bella"...

Sí, había oído bien, mi lindo y sexy vampiro me había comprado una isla y además, la había bautizado con mi nombre, me quedé sin palabras, estática y asombrada...ante mi se extendía un paraíso, jamás había visto cosa mas maravillosa en mi vida, la luna bañaba la extensa playa de arena blanca que se extendía frente a nuestros ojos haciendo del lugar algo mágico e irreal...

-Edward esto es realmente magnífico, me quedé sin palabras, nunca nadie ha hecho algo ni siquiera parecido por mi, no se que puedo decirte, solo se me ocurre "gracias"-, dije mientras apretaba los brazos de Edward que me envolvía la cintura...

-Tu eres la que realzas la hermosura del lugar, es magnífico porque brilla junto contigo, no hace falta que me des las gracias, tu me lo das todo solo con respirar-, me respondió Edward mientras apretaba su agarre a mi cuerpo besando mi pelo con sus fríos labios provocando un estremecimiento en todas mis terminaciones nerviosas, su roce siempre lograba hacer que me sintiese igual...

Una vez que Edward descendió de "El Crepúsculo" me tendió la mano para, como un caballero, ayudarme a descender a mi, una vez estaba en tierra firme y mientras Edward hablaba con un señor que se estaba acercando al pequeño embarcadero yo me dediqué a observa el paraje irreal que nos envolvía...

La luna bañaba la extensión de playa virgen que teníamos ante los ojos haciendo que el conjunto pareciese mágico, la temperatura era cálida apenas sintiendo una brisa sobre la piel, el olor a sal impregnaba todo el ambiente, frente al embarcadero y atravesando la blanca arena de la playa se extendía una camino hecho a base de cuidadas tablas de madera que se perdía en el interior de un frondoso y espeso bosque

mis desarrollados sentidos me permitían distinguir sonidos de animales exóticos, monos, leones, pumas, un pequeño riachuelo con una cascada que llegaba hasta el mar y, agudizando mi olfato, distinguí un característico olor a madera que me indicaba que en el interior del bosque y cerca del mar se encontraba una cabaña de madera...

-¿Estas lista amor mío?-, preguntó Edward mientras agarraba mi mano obligándome a caminar junto a él por el camino de madera en dirección al bosque...

Mientras íbamos avanzando el silencio nos envolvía, estaba ansiosa por saber que se escondía detrás de esas grandes palmeras, ciertamente estas serían las mejores vacaciones de mi vida, o quizás debería decir de mi muerte que era realmente mi situación, fuese como fuese, era lo mejor que me había pasado nunca, de eso estaba segura, bueno antes estaba el haber conocido a mi lindo vampiro....

-¿Qué piensa tu cabeza loca amor mío?, se te frunce el ceño cuando estas concentrada en algo, es divertido observar las expresiones de tu bonita cara-, me preguntó Edward mientras me miraba sonriendo...

-Solo pensaba en lo maravilloso que es todo esto y que además, es lo mejor que me ha pasado en mi muerte-, le contesté sonriendo clavando mis ojos ahora color burdeos, ya que estaban empezando a cambiar de tono hasta que se volviesen como los de mi Ángel, en los suyos dorados...

-¿En tu muerte?, la verdad Bella es que siempre logras sorprenderme con tus ocurrencias-, contestó mi Dios riendo...

Así llegamos hasta una bonita y sencilla cabaña de madera que, para mi asombro, estaba suspendida sobre el mar en una pequeña cala privada que quedaba escondida del resto de la isla...

-¿Está dentro del agua?-, pregunté incrédula mientras me acercaba algo mas a mirarla dándome cuenta que desde la arena había un pequeño camino que llegaba hasta la puerta de entrada a la cabaña y a partir de ahí, desaparecía el camino y solo había agua...

-¿Porqué no lo compruebas por ti misma amor mío?-, me preguntó Edward mientras me miraba con esa sonrisa torcida que me robaba el alma indicándome con la mano que caminase delante de él...

Casi como si fuese una niña pequeña en navidad, corrí por el camino que llegaba hasta la puerta de entrada para acceder a ese pequeño paraíso que nos esperaba pero, antes de poder abrir la puerta, la voz de Edward en mi oído me obligó a volver mi cara para mirarle...

-Señora Cullen permítame que haga las cosas como manda la tradición-, susurró exhalando su aliento sobre el lóbulo de mi oreja dejándome totalmente aturdida...

Cuando reaccioné me di cuenta de que me había cogido en brazos elevándome del suelo mientras abría la puerta de entrada a la cabaña atravesándola en sus brazos y, una vez dentro, volvió a dejarme en el suelo besando suavemente mi frente...

-Ahora puede usted dar una ojeada a la casa-, me dijo sonriendo mientras me cogía de la mano con dulzura...

Quedé paralizada cuando, al intentar dar un paso, me di cuenta de que no había suelo, en su lugar había un cristal transparente que permitía observar el fondo marino, se apreciaban los corales de diferentes colores, los peces de distintos tamaños, la blanca y fina arena, era fantástico y así por toda la casa, ahora entendía el porqué la cabaña estaba dentro del agua...

Recorrí la estancia, era pequeña pero muy acogedora, llamó mi atención un porche que se extendía también sobre el mar con una escalinata que te daba acceso directamente a las verdes aguas cristalinas del océano,con unas vistas que se perdían en el horizonte, imagino que de día ese espectáculo era digno de ver, ahora de noche la luna y las estrellas eran testigos mudos de toda la belleza que nos rodeaba...

-Edward esto es precioso,¿dónde están el resto de las cabañas y de la gente?-, pregunté mientras mi vista recorría los alrededores extrañada de no oler a humanos ni sentir vida a nuestro alrededor...

-Bella, amor mío, esto que ves es todo nuestro, es una isla privada, aquí no hay nadie mas, ¿pensabas que te iba a compartir con alguien durante nuestro viaje?, ni lo sueñes pequeña, ahora eres mía y estamos solos-, respondió mi sexy vampiro mientras acortaba la distancia entre nuestros cuerpos abrazándome y besándome con pasión y necesidad...

-Espera amor,vamos dentro de la cabaña porque me incomoda que el señor con el que antes hablabas venga y nos vea aquí desnudos amándonos-, le dije a Edward apartándolo de mi cuerpo por miedo a que nos descubriesen dándome cuenta de que no estábamos solos del todo...

-Tranquila mi niña hermosa, estamos solos, ese señor que viste antes es el guarda de la isla y le he dado el resto de la semana libre así que relájate, quiero verte desnuda a la luz de la luna mientras las estrellas son testigos de como te hago el amor con pasión y deseo-, susurró Edward en mi oído mientras delineaba con su lengua el borde de mi oreja...

Fue suficiente para dejarme arrastrar por la pasión, sentí como mi vampiro arrancaba mi ropa de un solo tirón provocando un gemido ahogado de mi garganta, intenté hacer lo mismo pero con un rápido movimiento de sus manos y su cuerpo, me aprisionó sobre una de las hamacas que había en el porche al borde del mar...

-Déjame tocarte, déjame sentirte-, le dije entre jadeos intentando soltarme de su agarre, era consciente de que podía soltarme ya que aún tenía algo mas de fuerza que él pero la verdad es que el juego de dominación me estaba excitando mucho y no quería estropearlo, mas tarde disfrutaría de cada parte de su frío y perfecto cuerpo llevándole a la perdida total de su cordura...

-Déjate llevar, ahora mando yo, quiero poseerte a mi manera-, me respondió de manera muy sugestiva logrando que mi centro se humedeciese hasta casi alcanzar el orgasmo con solo escucharle...

Se posicionó sobre mi desnudo cuerpo sin dejar que notase ni un solo gramo de su peso, solo frotaba su cuerpo contra el mío sintiendo a través de su ropa su duro miembro que estaba deseoso de liberarse de la cárcel de sus pantalones, acercó su boca a mi oído y empezó a introducir su lengua en el interior de mi oreja mientras friccionaba su cadera contra mi centro provocando que sus pantalones se mojasen con mis propios jugos...

Su lengua se movía de manera sincronizada junto con su cadera, no me estaba penetrando pero estaba al borde del orgasmo, él sintió que tenía ganas de correrme y aumento los movimientos de su lengua en mi oreja y oído mientras embestía contra mi sexo hasta que me pidió que me corriese...

-Vamos fiera mía, se que estas deseando correrte, se que mi lengua en tu oído te está excitando así que correte, dejate llevar-, susurró nuevamente haciendo que llegase al éxtasis mientras él abandonaba mi oído besando mi boca...

Mi Ángel apoyó la cabeza en mi pecho descansando su cuerpo, aún vestido, completamente sobre el mío, estaba asombrada, era la primera vez que Edward conseguía subirme al cielo sin penetrarme o tocarme, solo lamiendo mi oído y mi oreja con su lengua, había sido una experiencia extraña pero muy placentera...

-¿Dónde aprendiste a hacer eso con la lengua?-, le pregunté sonriendo mientras acariciaba su pelo con una de mis manos sintiendo como sonreía con la cabeza todavía apoyada en mi pecho...

-Bueno ya sabes que leo mucho, antes de conocerte las noches eran demasiado largas así que, aunque no practicaba sexo, me dedicaba a leer sobre él, intentaba averiguar porqué mis hermanos estaban todo el día juntos dando rienda suelta a sus pasiones, a ver que tenía de maravilloso el sexo para que deseasen siempre estar practicándolo y así fue como descubrí los puntos erógenos femeninos y masculinos y, leí que la oreja y el oído eran uno de los puntos sexuales mas excitantes, así que quise probar si era capaz de hacerte llegar al cielo solo con mi lengua y sin tocarte ni penetrarte, me alegra haberlo conseguido-, me explicó Edward mientras seguía con la cabeza apoyada en mi pecho...

Sin darle tiempo a reaccionar me posicioné sobre su cuerpo, ahora era yo la que tenía ganas de jugar y así adivinar cuales eran sus puntos débiles para potenciar su propio placer, lo primero que quería hacer era arrancarle su ropa ya que aún la tenía puesta y eso hice, me acerqué lentamente a su pecho mientras con mis afilados dientes arrancaba los botones de su camisa rasgando también la tela provocando que mi vampiro suspirase y gimiese...

Una vez quedó su torso desnudo me entretuve mordiendo sus pezones con algo de fuerza arrancando un grito de placer de sus labios, una vez que saboreé su pecho y sus abdominales como si de una tableta de chocolate se tratase, seguí descendiendo hacia el botón de sus pantalones y, con mis dos manos, comencé a soltar el cierre bajando muy despacio su cremallera mientras, de vez en cuando, acariciaba su miembro que estaba mas que dispuesto a responder a mis caricias, sabía que lo estaba llevando al límite, sus jadeos me indicaban que estaba volviéndolo loco, pero no quería acelerar mis movimientos, quería ir despacio para hacer mas intenso el momento...

Comencé a bajar su pantalón despacio mientras yo frotaba mi cuerpo desnudo contra la piel de sus bien formadas piernas, mi húmedo centro iba dejando pequeñas huellas mojadas sobre su tersa y suave piel hasta que deslicé por completo su ropa tirándola lejos de nosotros...

Como una gatita salvaje trepé nuevamente hasta su entrepierna mordisqueando su miembro a través del calzoncillo mientras notaba contra mis labios como su miembro luchaba por liberarse de la prisión del algodón de su ropa interior, mi vampiro levantaba sus caderas levemente embistiendo contra mis labios que solo dejaban besitos y mordidas sobre la tela...

-Bella por favor no juegues mas, no lo soporto-, suplicaba mi sexy vampiro mientras suspiraba con sus ojos cerrados...

-Edward mírame-, le ordené mientras él obedientemente se incorporaba sobre la hamaca clavando sus dorados pozos sobre mi boca que no cesaba de besar su miembro a través del molesto bóxer...

Cansada de jugar, agarré la tela con mis dientes y comencé a tirar de ella rasgándola mientras se confundía el sonido seco de la tela rompiéndose con los gemidos de mi Ángel, sin más acerqué mis labios a la punta de su miembro y, sin despegar mis ojos de los suyos comencé a introducirlo en mi boca succionándolo y empapándolo con mi fría saliva...

-Oh así, sigue linda, sigue, cómetelo todo, sigue, oh sí, quiero correrme en tu boca, quiero sentir como te lo tragas-, intentaba decir Edward entre gemidos y suspiros, me encantaba cuando hablaba sucio, él sabía que me ponía a cien cuando se comportaba como un animal deseoso de placer, sabía como me hacía sentir cuando derramaba su frío semen dentro de mi boca, era capaz de correrme solo con la sensación de su propio éxtasis sobre mis labios....

Decidí que estaba demasiado excitada para seguir jugando, el ratón había sido cazado en su propia trampa, yo deseaba sentirlo dentro de mi cuerpo pero antes, quería sentirlo dentro de mi boca así que, aceleré los movimientos de mi lengua sobre su miembro mientras mis labios lo aprisionaban dejando poco espacio para su movimiento como si realmente estuviese penetrando mi vagina, eso hizo que su orgasmo llegase de forma brusca e intensa junto con un sonoro gruñido que provocó que los peces que en ese momento nadaban debajo de nosotros saliesen despavoridos...

-Eso fue muy bueno Bella, eres increíble, esa boca me trae por el camino de la locura, seré tu esclavo toda la eternidad con tal de sentirla-, me dijo mi lindo y sexy vampiro mientras me abrazaba fuerte atrayéndome hacia su pecho uniendo así nuestros cuerpos desnudos...

-Amor, ¿qué tal si nos damos un baño juntos?-, le propuse a Edward de manera provocativa mientras delineaba con mi lengua su labio inferior provocándole a la vez que él degustaba sus propios fluidos en mi boca haciendo que su erección volviese a crecer nuevamente, una de las ventajas de ser un vampiro, pensé con una sonrisa mientras notaba como su miembro chocaba contra mi muslo...

-Me parece que has tenido una maravillosa idea-, me respondió mientras nos incorporábamos e íbamos rumbo a llenar la bañera...

Yo seguía embelesada mirando al suelo de la cabaña, me fascinaba poder observar el fondo marino, daba la sensación de que estábamos dentro del agua, a veces los peces se paraban como si ellos también se sorprendiesen de vernos para, momentos después, salir despavoridos nadando, que lástima que debido a nuestra naturaleza vampírica no podamos disfrutar de la fauna marina, nuestra presencia para ellos implica peligro, nuestro olor les obliga a salir huyendo, somos el enemigo...

La voz de mi sexy hombre avisándome que la bañera ya estaba preparada me sacó de mi ensimismamiento, llegué hasta el baño y me metí dentro del agua junto a Edward que estaba cubierto de espuma de color turquesa con su pelo broncíneo húmedo y alborotado, realmente sexy...

Una vez dentro del agua apoyé la cabeza sobre el borde de mármol y cerré mis ojos dejándome mecer por el suave vaivén del agua y la espuma sobre mi cuerpo, de repente sentí ganas de ser perversa, el juego que había tenido con mi vampiro sobre la hamaca me había dejado tremendamente excitada así que, decidí comenzar a recorrer mi cuerpo con mis propias manos, aunque Edward no veía lo que hacía debajo del agua, era capaz de adivinarlo por mis gemidos y el movimiento de mi cuerpo...

-Por Dios Bella, ¿quieres matarme?-, preguntó mi Dios griego mientras no dejaba de mirarme con los ojos muy abiertos...

Yo solo gemía, realmente me estaba gustando demasiado eso de darme placer a mi misma así que decidí que quería torturar a mi vampiro, me puse en pie, me senté en el borde de la bañera y abrí mis piernas mientras deslizaba mis manos por mi cuerpo jugando con mis pezones hasta llegar a mi centro, quería que él me viese, quería que disfrutase mirándome...

-Definitivamente me quieres matar-, me dijo Edward mientras sus ojos se abrían tanto que parecían querer salirse de sus cuencas...

-Sí, quiero matarte, pero de placer, tu solo mira y disfruta del espectáculo-, le respondí con suavidad mientras empezaba a bombear mi interior con dos de mis dedos jugando sobre mi clítoris con el que me quedaba libre, mis ojos no dejaban de mirarle y él no dejaba de mirar el movimiento de mis manos, mi excitación cada vez iba mas en aumento así que, decidí introducir otro dedo mas dentro de mi húmedo centro, mis dedos resbalaban de una manera deliciosa entre mis fluidos, mis caderas comenzaron a mecerse al vaivén de mis bombeos ya que notaba que mi orgasmo estaba cerca...

Casi llegué a mi clímax cuando Edward se sentó de la misma manera que estaba yo y comenzó a masturbarse con ambas manos sin dejar de mirar mis dedos, nuestros gemidos se fueron intensificando llenando la estancia, miraba como Edward acariciaba su miembro de arriba hacia abajo mientras que con su otra mano apretaba sus testículos, la nota de máximo placer llegó cuando decidí incrementar mi orgasmo introduciendo uno de mis dedos en mi ano, mis gritos no se hicieron esperar y empecé a sentir como mi cuerpo se retorcía de placer mientras oía como Edward llegaba a su cumbre mientras su semen salía a borbotones resbalando por sus manos y sus piernas...

En un acto reflejo y sin pensarlo me arrodillé y empecé a lamer cada gota que resbalaba de sus manos como si de agua bendita para mi sedienta garganta se tratase, Edward, movido por una pasión irracional me agarró con fuerza obligándome a sentarme a horcajadas de espaldas a él y me penetró, su embestida fue tan fuerte que provocó que mi cuerpo rebotase y temblase teniendo que agarrarme a sus rodillas para no desfallecer..,

Comenzó así un ritual de movimientos rítmicos e intensos, Edward sujetaba con fuerza mis caderas marcando el movimiento de mi centro sobre su miembro, me decía cosas sucias que me encendían todavía mas, ambos sabíamos que en ese momento éramos como dos animales guiados por sus mas primitivos instintos, a él le gustaba que yo le pidiese que me follase muy duro y a mi me gustaba que me dominase con fuerza, nuestro juego era realmente excitante, nos gustaba adquirir esos roles ya que hacía que nuestros encuentros sexuales fuesen mas salvajes e intensos...

Llegamos al mas glorioso de los orgasmos por cuarta vez en esa noche, noche que ya estaba terminando dando paso a los primeros rayos de sol que anunciaban la llegada de un nuevo día, después de secarnos y ponernos ropa cómoda nos tumbamos en la gran cama de la habitación observando el amanecer, era una de las cosas mas hermosas que compartíamos desde que yo era inmortal, cada crepúsculo y cada amanecer nos gustaba observarlo abrazados, era un momento mágico...

El sol se fue abriendo paso en el cielo azul mientras nos iba bañando con sus rayos provocando que nuestros cuerpos brillasen como si estuviesen formados por millones de diamantes...

A pesar de haber visto a Edward varias veces bajo los rayos del sol nunca lograba acostumbrarme al maravilloso espectáculo que me brindaba su cuerpo, era incluso mas perfecto de lo que ya era, me gustaba mirarle mientras él sonreía ya que le hacía gracia la cara que, según él, se me quedaba mientras le observaba, ay pero que perfecto es mi nene, pensaba para mis adentros sonriendo...

-¿Tienes sed amor mío?-, preguntó mi vampiro mientras me miraba con intensidad y acariciaba mi pelo con su mano de manera suave...

-Bueno, noto algo seca la garganta pero es bastante soportable-, respondí mientras movía mi cabeza contra su fría mano intensificando la caricia...

Mi Ángel se levantó de un salto casi imperceptible para el ojo humano y me dijo que esperase que regresaba en seguida, pensé que estaba tan loco que era capaz de traer el puma hasta la habitación para que yo no tuviese que moverme y sostenerlo mientras yo me alimentaba, en esos pensamientos locos estaba cuando mi Dios regresó con dos copas de cristal llenas de un liquido rojo que mi olfato reconoció sobre la marcha, era sangre, en ese momento llevé mis manos instintivamente a mi garganta provocando que Edward se riese ante mi reacción...

-Vaya parece que alguien tiene sed por aquí-, comentó mi lindo vampiro riéndose mientras acercaba una de las copas a mi mano, provocando que yo también riese...

-Amor siempre logras sorprenderme, ¿de dónde has sacado la sangre?-, le pregunté incrédula mientras tomaba la copa que Edward me entregaba...

-No pienso desvelarte mis secretos para sorprenderte pero te diré una cosa, me he propuesto pasar el resto de nuestra eternidad dándote sorpresas y eso haré-, respondió sonriendo con esa sonrisa torcida que me mataba...

En ese momento recordé la noche de nuestro rito cuando yo aún era humana, fue la primera vez que probé la sangre pero directamente de su boca, fue uno de los actos mas eróticos que había experimentado nunca y por supuesto, quería repetirlo...

-¿En que piensas cielo?-, me preguntó Edward mientras bebía un poco del líquido de su vaso y me miraba....

-Pues me estaba acordando de la noche en la que probé la sangre por primera vez cuando aún era humana, fue un momento mágico y me gustaría repetirlo-, le contesté a mi sexy hombre mientras me acercaba a su lado, le quitaba la copa de las manos y, poniéndome a horcajadas sobre sus piernas hice realidad mi deseo...

-¿Qué vas a hacer vida mía?-, preguntó Edward sonriendo mientras sentía como su cuerpo comenzaba a reaccionar nuevamente, eso me hacía sentir poderosa, me gustaba saber que su cuerpo reaccionaba excitándose aún cuando todavía no había hecho nada para provocarlo...

-Te voy a dar de beber directamente de mi boca igual que hiciste tu la noche del rito-, le dije mientras acercaba lentamente la copa a mis labios relamiéndolos....

-Ummm cada vez tengo mas sed-, ronroneó Edward como respuesta excitándose completamente...

Antes de llevar mi copa a mis labios y beber mi vampiro arrancó mis ropas y las suyas con un movimiento limpio y rápido provocando que fuese ahora mi cuerpo el que reaccionase ante él...

Acerqué el cristal a mis labios bebiendo un poco de sangre, sin llegar a tragarla deposité la copa sobre la mesilla de noche y acerqué mi rostro al suyo, Edward tomó mi cara entre sus suaves manos y acortó la distancia hacia mis labios uniéndolos con los suyos, mi boca se entreabrió ligeramente dejando que el líquido rojo se derramase con suavidad sobre la lengua de Edward provocando que él lo tragase lentamente...

Una vez que mi boca quedó vacía, sin despegar nuestros labios y batallando con nuestras lenguas, me posicioné sobre el miembro de Edward que estaba ya mas que preparado y me dejé caer poco a poco con las piernas abiertas permitiendo que su erecto miembro llenase toda mi húmeda y caliente cavidad, así empezamos una danza que nos llevó nuevamente al mayor de los gozos, al mas grande de los éxtasis, al paraíso de nuestros deseos...

Estuvimos un rato tumbados en la cama disfrutando del silencio tras una increíble sesión de sexo, nuestros cuerpos desnudos seguían abrazados con fuerza, era un momento íntimo, era perfecto...

-Amor, ¿qué te parece si salimos a pasear por la isla y nos damos un baño en el mar?-, preguntó Edward mientras trazaba círculos en mi espalda desnuda...

La verdad es que me pareció una idea genial así que decidimos salir a dar un paseo, nos pusimos el bañador y algo de ropa cómoda y descalzos salimos a la playa, la sensación de la arena bajo nuestros pies era maravillosa, caminábamos dejando que el sol nos calentase con sus rayos mientras brillábamos como piedras preciosas en la intimidad de nuestra isla...

Nos adentramos un poco en el bosque, tenía ganas de descubrir donde se encontraba el riachuelo y la cascada que escuché cuando llegamos así que, movidos por nuestro desarrollado oído, llegamos a un precioso claro enmarcado por dos piedras redondas por las que caía agua formando una pequeña cascada que desembocaba en un riachuelo que llegaba directo al mar, era hermoso, estaba rodeado de flores de distintos colores dándole un aspecto como de cuento...

-Esto es precioso Edward, es un rincón que parece sacado de un cuento de hadas, ¿nos damos un baño?-, le pregunté mientras me ponía de puntillas para besar sus labios...

-Es buena idea-, contestó mi vampiro respondiendo a mi beso mientras nos quitábamos la ropa...

Entramos lentamente en el agua, nuestros fríos cuerpos no notaban los cambios de temperatura así que para nosotros estaba perfecta, era poco profundo osea que hacíamos pie en cualquier lado del riachuelo, me acerqué nadando hasta la cascada y me puse debajo levantando mis brazos dejando que la caída del agua acariciase todo mi cuerpo, de repente sentí las manos de Edward que acariciaban mis pechos con suavidad mientras el agua fluía entre sus dedos, me dejé tocar mientras seguía con los ojos cerrados y los brazos en alto, las caricias eran muy placenteras y no deseaba pararlas...

Edward acercó sus labios a mi estómago besando cada parte en la que el agua caía, fue descendiendo lentamente con su lengua hasta mi centro sumergiendo así su cabeza bajo el agua, sentí como bajaba mi bikini mientras su lengua se acercaba a mi clítoris hasta que lo mordió, fue placenteramente doloroso, grité, gruñí, pero él no me dejó moverme porque me tenía sujeta de los glúteos mientras mi cuerpo flotaba con las piernas abiertas alrededor de su cabeza, ya que nuestros pulmones no tenían necesidad de aire, Edward podía estar bajo el agua el tiempo que quisiese y yo, quería que estuviese hasta que lograse alcanzar mi orgasmo el cual estaba muy cerca...

Mi vampiro lindo empezó a bombear con su lengua dentro de mi vagina ayudándose con sus manos que empujaban mis glúteos al mismo tiempo como si me estuviese penetrando con su pene, mi cuerpo empezó a tensarse anunciando la llegada de mi orgasmo hasta que exploté notando como mi Dios lamía y bebía todos mis fluidos...

Salió del agua como si de un príncipe de los mares se tratase, su pelo estaba mojado y las gotas de agua resbalaban por su rostro muriendo en la comisura de sus labios y lo besé, con ansias, con pasión, deseaba sentirlo nuevamente dentro de mi y él estaba ya preparado para cumplir mi deseo así que, entendiendo los movimientos de mi cuerpo ya que sobraban las palabras me giró quedando mi espalda apoyada en su musculoso pecho, me ayudó a enroscar mis piernas alrededor de sus caderas todavía de espaldas y me empezó a penetrar lentamente por detrás, nunca lo habíamos hecho así, nunca había penetrado esa parte tan estrecha de mi cuerpo así que lo hizo muy despacio mientras me susurraba al oído que le avisase si me incomodaba ...

La experiencia era extraña pero excitante, sentía presión ya que Edward intentaba hacerse hueco poco a poco con su miembro en mi ano pero, lo que en un principio fue incómodo, poco a poco empezó a ser placentero, Edward se dio cuenta de que empezaba a acostumbrarme a su miembro en mi cuerpo así que se introdujo del todo provocando que soltase un gemido de auténtico placer, cuando le avisé que estaba bien y que continuase, empezó a moverse dentro y fuera con embestidas suaves para no hacerme daño mientras que con su mano masturbaba mi clítoris y bombeaba mi vagina para que yo también llegase al orgasmo...

El saber que estaba siendo penetrada por detrás con su pene y en mi vagina con su mano hizo que alcanzase un orgasmo mas placentero provocando que Edward también se corriese de una manera diferente e intensa...

Cuando terminamos de amarnos mi vampiro me giró para mirarme fijamente a los ojos, quería asegurarse que lo había disfrutado, que no me había hecho ningún daño y que para mí había sido una experiencia maravillosa como para él así que le saqué de sus dudas...

-Sí mi amor, ha sido increíble, una experiencia maravillosa, me has hecho sentir cosas que no había sentido hasta ahora, te amo-, le dije mientras le besaba intensamente ya que quería transmitirle todo lo que sentía en ese momento para que se quedase tranquilo...

-Yo también te amo amor mío, sabes que nunca haría nada que te hiciese daño así que, me gusta que te hayas sentido bien, cuando estoy entre tus brazos pierdo el control de mis actos-, respondió mi vampiro riéndose mientras correspondía a mis besos...

El resto de la semana transcurrió entre paseos, caricias, amor y sexo, descubríamos sensaciones nuevas entre nuestros cuerpos, experimentábamos con el amor en todos sus grados y nos dábamos pasión en todos los sentidos...

Pero la semana terminó y llegó el momento de volver a casa aunque mi Edward me prometió que volveríamos pronto ya que la experiencia de estar solos en nuestro propio mundo había que repetirla a menudo...

Una vez que llegamos a Forks y saludamos a la familia nos fuimos directos a nuestra cabaña, se echaba de menos el volver a casa a pesar de que habíamos estado en el paraíso pero, esa casa era nuestro refugio, nuestro lugar seguro, nuestro hogar, se sentía bien volver a casa, muy bien...

Hola gente guapa, ¿cómo están mis pervertidas lindas?, ya les dije que el capítulo venía caliente, espero que las sesiones de sexo entre nuestros protagonistas les hayan gustado, ahora prepárense porque el siguiente capítulo es desde el punto de vista de Edward así que...a sufrir chicas..ummmm como me pone este hombre...

Les aviso que ya está casi terminada la historia, me da mucha pena pero creo que ya agoté el argumento y no tengo ganas de aburrirlas, el siguiente capítulo lo contará nuestro querido Edward y después terminaremos con otro capítulo final, si a ustedes se les ocurre algo mas que les gustaría que pasase entre nuestros protagonistas saben que yo me apunto a una ronda de aspirinas así que me lo dicen y lo hago...

Mañana toca actualización de Una vida como Humano, una eternidad como Vampiro, que también va a estar calentito porque tendrán su primera vez..jejejej

Si les ha gustado el capítulo me gustaría que me dejasen comentarios y sino también, porque es bueno saber lo que no les gusta...

Besotes (petonets) desde Canarias. Vuestra amiga Susana.

LUNA DE MIEL 2

LUNA DE MIEL II

"Te hubiera querido para toda la eternidad,

incluso aunque la palabra no tuviera entonces

las mismas connotaciones que ahora..."

Edward Cullen

EDWARD

Después de una noche maravillosa amando a mi hermosa vampira, decidí levantarme a darme una ducha porque, a pesar de no necesitarla, me gustaba tener algunas "costumbres humanas" como le decíamos mi Bella y yo, tras finalizar la ducha salí del baño enrollando una toalla en mi cintura para saludar a mi princesa que ya comenzaba a echarla de menos...

Ahí estaba la razón de mi existir, envuelta en una sábana cubriendo su maravillosa desnudez mientras sus ojos estaban fijos en el techo como si estuviese perdida en sus pensamientos, me acerqué despacio consciente del poder que seguía ejerciendo sobre ella aunque si he de ser sincero, al final el que acababa sucumbiendo a sus encantos era yo, mi linda vampira era totalmente irresistible...

-Hola hermosa vampira, ¿en que piensa mi Ángel ahí tumbada mirando al techo?-, le pregunté con mi aterciopelada voz que sabía la volvía loca mientras me acercaba con sigilo dejando que apreciase las gotas de agua que rodaban por mi torso desnudo y mi pequeña toalla enrollada en mi cintura que comenzaba a quedar algo apretada debido a mi estado de creciente excitación al estar tan cerca de mi Diosa...

Mi niña me contestó que estaba pensando en nosotros, en lo feliz que estaba de ver como ante ella se extendía una eternidad en la que estaríamos juntos por siempre, la verdad es que yo tenía los mismos sentimientos que ella, nunca la eternidad me pareció mas interesante y corta que ahora, ahora su connotación era diferente, ahora me atrevía a mirar al futuro con alegría, sin miedo, me sentía pleno y dichoso, me sentía enamorado...

Mi niña comenzó a jugar con las gotas de agua que caían por mi pecho desnudo mientras yo me acercaba lentamente a su cuerpo sintiendo como, aunque su temperatura corporal era fría, pareciera como si aumentase poco a poco, incluso su respiración, nada necesaria para sus muertos pulmones, se empezaba a convertir en jadeos...

Mi cuerpo también parecía que quería entrar en combustión al sentir las caricias de mi Bella, me dejé llevar por todo el cúmulo de sensaciones que estaba sintiendo mientras cerraba mis ojos abandonándome al placer mas intenso cuando, súbitamente, mi princesa se puso sobre mi sin darme a penas cuenta de reaccionar aprovechando que ahora era algo mas fuerte que yo...

Comenzó a ronronear insinuante diciéndome que había sido un vampiro malo por entrar en la ducha sin ella, mi Bella era consciente de que haciéndome este tipo de cosas literalmente me mataba, le dije que me castigase por haber sido tan malo mientras que me volvía loco con sus caricias...

Mis jadeos se fueron intensificando mientras mi perversa princesa comenzaba a regar deliciosos y húmedos besos acompañados de sensuales mordiscos por mi cuello, mi pecho hasta llegar a mi erecto miembro que, una vez despojado de la toalla, estaba mas que dispuesto a recibir atenciones...

Mi reina pasó suavemente la lengua por la punta de mi pene llevándome directo a tocar el cielo hasta que, de una sola embestida, se lo metió entero en la boca llevándome directo al infierno...

Poco a poco sus lamidas se fueron haciendo cada vez mas intensas, mi niña soltó mi miembro posicionado sus manos a ambos lados de mis caderas dejando que yo llevase el ritmo de las embestidas recibiendo mi semilla completa en el interior de su boca cuando llegué al clima, definitivamente sería malo mas a menudo, pensé para mi mismo mientras una sonrisa se iba formando en mi rostro...

Poco a poco empecé a repartir caricias por todo su cuerpo llenándome con su suave tacto, pero mi niña quiso jugar haciéndose la difícil y, después de alegar que le dolía la cabeza, algo totalmente falso por nuestra condición de inmortales, salió a velocidad vampírica hacia el baño...

Me entretuve un rato tumbado en la cama mientras oía claramente que estaba parada en el interior de la ducha sorprendida al ver que no reaccionaba y no me levantaba, lo que ella no sabía era que yo también quería guerra y a este juego podían jugar dos...

Cuando escuché que suspiró y abrió el agua de la ducha, en menos de lo que se tarda en parpadear me encontraba dentro de la ducha con ella, mi cuerpo estaba completamente adherido a su insinuante espalda mientras rozaba intencionadamente mi creciente erección contra su trasero para que se diese cuenta de las ganas que tenía de hacerla mía hasta quedar exhaustos, cosa por otro lado improbable ya que nosotros no nos cansábamos nunca, era una de las ventajas de nuestra naturaleza...

Nos amamos durante horas, experimentamos lo que se siente cuando, mientras haces el amor, cae el agua tibia sobre nuestra fría piel...probamos distintas posturas dándome la posibilidad de hacerla mía en varias posiciones arrancándole gemidos cada vez mas altos al igual que mi ego que cada vez crecía mas...

Decidimos dejar nuestra sesión de besos y caricias para mas tarde ya que me interesaba dejar a Bella un rato en casa con mi familia mientras yo arreglaba todos los documentos necesarios para nuestra luna de miel, le tenía una sorpresa preparada a mi Bella que sería inolvidable para ambos...

Era muy divertido observar como ni linda muñeca perdía los nervios cada vez que entraba en el gigantesco vestidor que nos había regalado la excéntrica de mi hermana Alice, mi pobre Bella abría una bolsa tras otra mientras sus bufidos cada vez se hacían mas audibles ya que lo único que encontraba eran vestidos y vestidos, así que, después de dejar que se enfadase un poco ya que se veía totalmente adorable, decidí ayudarla enseñándole el particular olor que desprendían cada uno de los tejidos de ropa guiándola hasta lo que yo sabía que ella estaría encantada de ponerse, unos vaqueros y un jersey, yo sabía que lo único que no le importaba ponerse era la ropa interior que, a decir verdad, solo por los modelitos que lucía mi Bella, debía ponerle un monumento conmemorativo a mi hermana, nunca creí que un conjunto de ropa interior me excitase tanto como cuando lo llevaba puesto mi Diosa, lo malo es que la mayoría de ellos acababan rotos en el suelo, no podía controlarme, perdía totalmente el rumbo...

Una vez que estuvimos listos y antes de empezar a amarnos nuevamente, ya que cualquier mínimo roce era suficiente para prender nuestra llama de la pasión, salimos de casa rumbo al encuentro con mi familia, decidí que sería buen momento salir de caza ya que, aunque Bella estaba muy controlada, no quería correr riesgos innecesarios, le advertí que cuando notase la garganta seca debía decírmelo para volver a alimentarnos, me gustaba sentirme protector con ella y se que a ella también le agradaba que lo fuese...

Jugamos un rato con los ciervos y los osos que nos encontramos, intentábamos pelear entre nosotros para demostrar quien era mas rápido cazando y así quedarse con la pieza, de mas está decir que mi niña, aunque algo mas fuerte que yo, no era mas rápida pero yo la dejaba ganar casi siempre ya que su manera de agradecerme era de lo mas placentera y sexy...

Así fue como volvimos a tener una ronda de sexo intensa en el bosque, esta vez me contuve y le quité la ropa con suavidad ya que sabía que debíamos ir a casa de mis padres aunque en realidad lo que mas me apetecía era arrancársela a mordiscos mientras probaba la piel que quedaba expuesta al quitar cada prenda...

Después de colocarnos la ropa caminamos rumbo al encuentro con mi familia, entre nosotros existía tal poder de conexión que no hacían falta palabras para sentirnos cómodos, el silencio era suficiente aún así, le pregunté a mi niña que es lo que pensaba ya que, para mi, seguía siendo en extremo frustrante no poder saberlo pero mi niña como siempre me sorprendió con su comentario haciéndome saber que era mucho mas interesante que no lo supiese porque así podría sorprenderme, por supuesto noté rápidamente el doble sentido de sus palabras a lo que mi cuerpo comenzó a reaccionar involuntariamente...

Iba a tomarla otra vez incapaz de controlar mis instintos hasta que me di cuenta de que en casa había una visita para nada grata con la que no me quería encontrar y mucho menos quería que mi Bella sufriese de su presencia, era la perra de Tania, un familiar del clan Denali, durante décadas estuvo pretendiendo mi atención pero la verdad es que nunca le hice el menor caso así que, sabía de antemano, que su visita no traería nada bueno...

Intenté desviar la atención de mi niña del coche aparcado en la puerta de entrada a la casa, le pedí que nos fuésemos para volver mas tarde, pero mi hermosa niña era muy inteligente y me conocía a la perfección así que se negó a marcharse, decía que no quería esconderse de nada ni de nadie y se empeñó en entrar sin que yo pudiese hacer nada por evitarlo, lo que si le dije fue que, no hiciese caso de nada de lo que viese u oyese dentro y que, si se encontraba incómoda, nos iríamos rápidamente a casa...

Allí estaba mi demonio personal, Tania, no es que fuese fea, tenía una larga cabellera rojiza y una belleza propia de los de nuestra especie pero a mi, nunca me pareció nada interesante, no le hacía siquiera sombra a mi princesa...

Me di cuenta como mi Bella se tensaba sin quitarle la vista de encima cuando la descarada de Tania se acercó, demasiado efusiva para mi gusto, hasta mi dándome un abrazo mientras me recriminaba la razón de porqué no la había llamado ni visitado, yo sabía que estaba montando un teatro para molestar a mi Bella y eso no lo iba a permitir...

Sin querer parecer descortés la aparté con firmeza de mi cuerpo y sin mas me acerqué a mi Bella apretándola contra mi mientras le hacía ver a la descarada de Tania que Bella era la luz de mi vida y la única razón de mi existencia, además me di cuenta que mi hermosa vampira se relajaba al escuchar mis palabras sintiéndose orgullosa de lo que había dicho y al mismo tiempo envalentonándose ante Tania...

De todas maneras yo sabía que Tania no iba a dejar las cosas así intentaría humillar a mi Bella, lo sabía porque conocía lo mala persona que era y porque claramente oía sus estúpidos pensamientos así que tenía que luchar con todo mi auto control para no saltarte a su cuello y echarla a patadas de allí olvidándome que era un caballero...

Así que Tania y su descaro no se hicieron esperar y, mirando a mi Bella con desprecio le preguntó que de donde me conocía, intentando dar a entender que yo era algo de su propiedad, cada vez mi cuerpo se tensaba mas producto de la rabia que estaba sintiendo, mis hermanas sonreían y mis padres estaban dispuestos a intervenir en cualquier momento antes que la situación se saliese de onda pero fue mi Bella, que con un simple gesto apretando mi brazo, logró que me relajase y, sin dejar de sorprenderme gratamente le respondió con el mismo desprecio que Tania se dirigió a ella...

Comenzó llamándola Ana, claramente lo hizo para que Tania se diese cuenta que para Bella ella era totalmente indiferente, yo vi que Tania se molestó bastante recordando con rabia a Bella cual era su nombre, pero mi niña igual de indiferente le contestó que yo pensaba en ella mucho antes de conocer a Tania, lo que me hizo sonreír, no solo por lo resuelta que se mostraba mi niña sino por la veracidad de sus palabras...

Al final, Tania claramente derrotada, decidió marcharse no sin antes soltar su veneno insinuando que podíamos vernos cuando Bella no estuviese y así recordar los "viejos tiempos" como ella decía, yo ya no pude contenerme mas y le contesté que esos tiempos no eran para recordar sino para olvidar y que como no se fuese rápido de casa no dudaría en dejar de ser un caballero...

Mi padre intervino entre ambos consciente de que en cualquier momento dejaría de ser un caballero y acabaría golpeándola o echándola a patadas, una vez que Tania salió de la casa mis hermanas e incluso mi Bella rompieron a reír aunque yo, estaba demasiado tenso como para sonreír, solo quería matarla lentamente con mis manos...

Cuando pude librarme de mis claras intenciones asesinas pedí disculpas a mi hermosa princesa por lo que había tenido que presenciar, ella volvió a sorprenderme respondiéndome que le daba mucha pena por Tania y que ella había tenido mucha suerte en ser correspondida en el amor por mi, yo le respondí que el afortunado era yo ya que me había tocado un Ángel a mi lado...

Me di cuenta que ya había perdido mucho tiempo y aún tenía que ultimar algunos detalles del viaje así que, me despedí de mi Diosa pero, antes de salir, intentó ponerse mimosa haciendo un puchero para que yo le diese alguna pista de lo que iba a hacer, por supuesto, no sucumbí y mantuve mi secreto...

Y ahí estaba yo, subido en mi coche rumbo a la agencia de viajes emocionado preparando la sorpresa de nuestra luna de miel a mi niña, quería que fuese todo inolvidable y estoy seguro que así sería, aparqué frente a la agencia y entré dentro a encontrarme con Dori que era una vieja amiga de la familia...

Dori era una mujer menuda de unos cincuenta años, conoce a la familia desde hace mucho tiempo, siempre he pensado que ella sospecha que no somos humanos pero jamás a hecho ningún comentario al respecto al contrario, siempre nos ha tratado como si fuésemos parte de la familia, es por ello que cada vez que necesitábamos viajar recurríamos a sus servicios...

Esta vez ella ya sabía lo que yo me proponía hacer así que, ya tenía todos los documentos necesarios preparados para nuestro viaje, ya le había confiado el motivo de mi viaje, incluso le conté que quería que fuese inolvidable así que ella me ayudó en todo..

-Edward Cullen que sorpresa verte por aquí, ¿cómo está la familia?, hace tiempo que no los veo-, me preguntó Dori cuando entré mientras nos saludábamos, era de las pocas humanas a las que saludaba con un beso en la mejilla, me trataba como a un hijo, el cariño que demostraba hacia nosotros era notable...

-Hola Dori, están todos muy bien, últimamente no han viajado es por eso que no los has visto, bueno dime, ¿encontraste lo que te pedí?-, le pregunté visiblemente emocionado mientras me sentaba frente a ella en su mesa de trabajo...

-Encontré el lugar perfecto para ti y tu maravillosa esposa, es una isla que se encuentra en Sudamérica, concretamente en Brasil, es muy íntima y de difícil accesibilidad a cualquiera que lo intente, solo se llega en barco-, me dijo Dori haciendo que mi sonrisa se ampliase sobre manera al pensar en tal paraíso...

-Y dime, ¿es posible adquirirla en propiedad?-, le pregunté ya que quería que ese fuese mi regalo de boda, le regalaría una isla a mi princesa y la bautizaría con su nombre "Isla de Bella", ese sería nuestro refugio a partir de ahora...

-Eso ya está arreglado, mañana tienes una cita con el señor Henks que es el propietario de tan magnifico lugar para tratar sobre el precio y ultimar detalles-, respondió Dori haciéndome el hombre mas feliz del mundo...

-Ya sabes que el dinero no es problema, solo quiero arreglarlo cuanto antes ya que quiero partir mas tardar en una semana, y dime Dori, ¿hay algún lugar para quedarse en la isla?, lo digo porque sino creo que voy a tener que demorar mucho mas el viaje, una casa no se construye con mucha rapidez-, le dije sonriendo...

-Tranquilo Edward tu viaje no tendrá porqué demorarse, el señor Henks ha creado un oasis en mitad de la isla rodeado de una selva espesa y verde escondida de posibles curiosos, mira tengo aquí una foto para que lo veas-, respondió Dori mientras sacaba un folleto de su cajón mostrándomelo...

Lo que vi me dejó impresionado, ante mis ojos se veía una bonita cabaña sobre el mar, estaba escondida de posibles miradas indiscretas ya que se encontraba dentro de un espeso follaje en una parte de la isla con playa privada, era una cabaña de una sola planta, tenía una cocina con barra americana a la que no daríamos uso, un baño con jacuzzi, un dormitorio con vistas al oceáno y cama king size a la que sí daríamos mucho uso y un porche que se alargaba en una escalinata que entraba directamente en el agua, todo el suelo de la cabaña era transparente pudiendo apreciarse el fondo del océano lo que hacía al lugar un sitio mágico...

-Es maravilloso Dori, nunca había visto en mi vida nada igual, eso de apreciar el fondo marino desde el interior de la cabaña es increíble además, me gusta la privacidad y poca accesibilidad del lugar, así tengo una excusa para usar el barco de la familia que está atracado en el puerto de Río de Janeiro y no le damos uso-, contesté a Dori totalmente complacido por haber acertado en su elección..

Después de arreglar los billetes y terminar de fijar la cita con el señor Henks para el día siguiente ya que había hablado con él por teléfono desde la misma agencia haciéndole entender que me quedaría con la isla y que agradecería que al día siguiente fuese con todos los papeles arreglados para hacer efectiva la venta...

Llegué rápido a casa de mis padres, había echado mucho de menos a mi Bella, solo el estar lejos de ella por cualquier periodo de tiempo por corto que fuera me causaba desazón, me sentía vacío, perdido, ahí estaba mi reina con mis hermanas y mi madre riendo animadamente, era un Ángel hermosa, irreal, era mágica, podía pasar horas mirándola embelesado sin moverme del sitio, ejercía un poder increíble sobre mi...

En cuanto llegué y nuestras miradas se cruzaron sentí que mi niña tenía tantas ganas como yo de volver a casa así que, después de mirar por un momento a Carlisle dándole a entender que ya tenía todo arreglado, tomé a mi hermosa vampira por la cintura y nos fuimos rumbo a nuestra cabaña...

Mi princesa intentó varias veces sonsacarme la sorpresa, yo sabía que ya lo había intentado con mis hermanas y tampoco había obtenido resultado es mas, Alice se ofreció a prepararle el equipaje para que así ella no intuyese adonde nos dirigíamos, yo quería que la sorpresa fuese completa...

Así pasamos los siguientes días, bella se quedaba en casa con mi familia y yo me dedicaba a ultimar los detalles de nuestro viaje, al final la isla fue de mi propiedad completa el mismo día que quedé con su dueño para firmar los papeles, llamé a nuestro hombre de confianza en Brasil, Antonio, que era la persona encargada de cuidar nuestro barco para que consiguiese personal de limpieza para dejar la casa en perfecto estado antes de nuestra llegada, por supuesto Antonio conocía perfectamente el lugar y el señor Henks me dijo que el guarda de seguridad que tenía la isla poseía una llave de la cabaña así que Antonio no tendría problemas para acceder a la misma con el personal de limpieza...

El día antes de nuestro viaje decidimos dormir en casa de mis padres así pasaríamos tiempo con ellos además que me empeñé en llevar mi coche hasta el aeropuerto y después ya lo recogerían mis hermanos...

Esme había tenido la amabilidad de acondicionar mi dormitorio de soltero con una gran cama para poder compartirlo con mi esposa, antes de retirarnos decidimos ir de caza ya que le aconsejé a mi Bella que aunque no tuviese sed debería alimentarse porque el viaje sería largo y yo tenía bastante auto control pero no quería que ella lo pasase mal sobre todo al estar en contacto con humanos...

Una vez que regresamos y nos pusimos cómodos nos metimos en la cama, la verdad es que me sentía algo excitado, estos días atrás no había tenido oportunidad de acercarme a mi Bella así que, a pesar de estar en casa de mis padres y consciente de que podían oírnos, deslicé mi mano por el suave cuerpo de mi Diosa que además llevaba unos pantalones muy cortos y una camiseta de tirantes que marcaban sus perfectos senos haciendo que mi auto control se fuese de vacaciones...

Mi niña se tensó al notar mis intenciones preguntándome que que hacía aunque yo, decidí hacerme el que no sabía nada continuando con mis caricias, a pesar de que ambos éramos conscientes del lugar en el que nos encontrábamos, mi niña perversa no se pudo resistir y mientras que yo acariciaba su clítoris hundiendo mis dedos dentro de su húmeda cavidad, ella agarraba mi miembro masajeándolo con fuerza llevándome hasta la locura...

Así que nos dejamos llevar por el placer que nos provocaban nuestras caricias sin mover nuestro cuerpo hasta que ambos nos tensamos cuando llegamos al orgasmo, mi Diosa gemía al sentir como mi frío semen bañaba su mano y yo, no pude evitar llevarme los dedos con los que la había estado bombeando a la boca para saborearla, la verdad es que su sabor era increíble...

El resto de la noche pasó tranquila, a ratos conversábamos, a ratos cerrábamos los ojos como si durmiésemos, a ratos leíamos o escuchábamos música, así hasta que llegó la hora de salir hacia el aeropuerto...

Tomamos un avión rumbo al aeropuerto de Seatle y allí realizamos transbordo rumbo a Brasil, mi niña estaba desconcertada sin saber donde nos dirigíamos, no tenía la mas mínima sospecha y a pesar de que intentaba que yo le dijese, no lo hice...

Al llegar a Río de Janeiro tomamos un taxi rumbo al muelle donde estaba atracado "El Crepúsculo" que es el barco propiedad de la familia, no me fue complicado hacerme entender con el taxista ya que el portugués es una de las lenguas que hablo perfectamente, en cambio mi Diosa estaba con la misma cara de desconcierto con la que había salido de Forks y eso me causaba gracia, se veía adorable cuando refunfuñaba como una niña pequeña...

Llegamos al muelle y a mi princesa se le abrieron mucho los ojos cuando vio que subíamos al barco y mucho mas aún cuando le dije que pertenecía a la familia y sobre todo cuando me vio que yo tomaba los mandos para manejarlo ya que le había dicho a Antonio que no debía preocuparse por nada ya que durante mi estancia en la isla yo me haría cargo del barco...

Media hora después, siguiendo las indicaciones del señor Henks llegamos a la isla, mi hermosa vampira quedó sorprendida cuando se dio cuenta que atracaba el barco en el pequeño muelle que había justo en la playa y que daba acceso a la propiedad...

-¿Es aquí?-, preguntó mi Diosa visiblemente sorprendida al admirar tanta belleza ya que la luna bañaba el lugar haciéndolo parecer irreal a la par que hermoso, yo me acerqué por detrás, la abracé muy fuerte y después de besar su pelo le contesté...

-Sí mi amor, este es mi regalo de bodas un paraíso, nuestro paraíso...

Mi niña seguía igual de sorprendida y solo preguntó -¿una isla es tu regalo de bodas?-, dijo extrañada y maravillada...

Y yo la encaré para mirarla fijamente y le contesté -Sí vida mía es una isla, pero no es una isla cualquiera, es tu isla, "Isla de Bella"-...

Hola gente guapa hoy es lunes y eso ¿qué significa?, pues que aquí estoy yo con un capítulo nuevo para que este comienzo de semana de vuelta al cole y al trabajo después de las vacaciones sea mas llevadero, espero haber conseguido mi cometido...

Bueno como lo prometido es deuda tenía que escribir desde el punto de vista de nuestro Edward, ¿a qué es romántico nuestro peazo de hombre?...jejeje bueno ya no sufran mas, el próximo capítulo contaré su estancia en la fabulosa isla por supuesto será desde el punto de vista de nuestra Bella y el siguiente volverá nuestro Edward..ainssssssss...

Bueno gente guapa espero que me dejen algún comentario, ahora mismo empiezo con el siguiente capítulo de Una vida como humano,una eternidad como vampiro...que ya os digo que se va a poner algo chungo...

Besotes (petonets) desde Canarias. Vuestra amiga Susana.

LUNA DE MIEL

LUNA DE MIEL

"Mi vida no es nada sino estas a mi lado,

te deseo, te amo y siempre unidos

estaremos al amanecer..."

Edward Cullen

BELLA

Creo que ya no se podía ser mas feliz, aquí tumbada en mi gran cama mirando el techo de mi habitación mientras una sonrisa adornaba mi rostro pensaba en como había cambiado mi vida de un tiempo a esta parte...

Mi muerte había dado paso al comienzo de mi vida, aunque parece algo contradictorio, ha sido necesario que mi corazón humano dejase de latir para sentirlo mas vivo que nunca sin sus latidos, ahora todo tenía significado, mi existencia se había convertido en un largo y mágico camino hacia la eternidad junto a mi adorable vampiro, el hombre que me había convertido en toda una mujer, el hombre que había transformado mi tediosa humanidad es la mas maravillosa inmortalidad, el hombre al que amaba, adoraba, mi hombre, mi vampiro, mi Edward....

-Hola hermosa vampira, ¿en que piensa mi Ángel ahí tumbada mirando al techo?-, preguntó mi Dios personal mientras salía del baño con esa aterciopelada voz que alteraba mi muerto corazón mientras se sentaba a mi lado en la cama con su toalla enrollada a la cintura y miles de gotas de agua resbalando por su torso desnudo...

-Pues estaba pensando en lo feliz que soy desde que tú formas parte de mi vida, en como ahora siento que todo tiene sentido a mi alrededor y pienso en que mi eternidad no puede ser mas perfecta de lo que ya es y será-, respondí mientras acariciaba su torso con mi mano jugando con las gotas de agua que caían por el....

Cada vez que estaba cerca de mi, mi cuerpo empezaba a reaccionar de una manera que no podía explicar, a pesar de que toda yo era fría y mi temperatura corporal era inexistente, cada vez que mi mirada se cruzaba con la de él parecía que mi cuerpo entraba en combustión espontánea, juraría que comenzaba a sudar e hiper ventilar, aunque claro eso era del todo imposible, aún así, él era consciente de mi debilidad y se aprovechada de ella torturándome sin piedad mientras su sonrisa torcida acababa por desarmarme...

Movida por un deseo que no era capaz de entender y aprovechando mi ventaja de ser algo mas fuerte que él, me puse encima de su cuerpo en un solo movimiento haciendo desaparecer su toalla...

-Edward Cullen, has sido un vampiro muy malo, te has metido en la bañera sin mi y ahora lo vas a pagar muy caro-, le dije de manera desafiante y sensual mientras rozaba mi cuerpo desnudo contra el suyo provocando que las gotas de agua mojasen mi fría pero a la vez candente piel...

-Oh Bella me vuelves literalmente loco, sí he sido muy malo, castígame amor mío, muérdeme, ámame, hazme tuyo, demuéstrame lo enfadada que estás-, intentaba decir mi vampiro entre gemidos mientras me daba cuenta de cuanto le excitaba mi conducta...

Fui depositando húmedos besos e intensas mordidas desde su boca, pasando por su cuello donde intensifiqué un poco mas la mordida ganándome un gruñido de placer de su parte, bajando hasta su pecho mientras me entretenía con sus dos pezones que se endurecían al contacto con mi fría lengua, me entretuve con los pliegues de sus marcados abdominales hasta llegar a mi destino final, la cumbre de mi deseo, la cúspide de mis besos, el reposo de mi lengua, su miembro que me recibía duro y dispuesto...

Sin mas acerqué mi boca con extrema lentitud hacia su punta incrementando el placer del momento, nuestras miradas estaban conectadas enviándonos ondas de electrizante placer por el cuerpo, mientras metía su pene lentamente en mi boca seguía mirándole apreciando como su cara se transformaba en una de gozo y placer mientras su boca solo se abría para soltar gemidos altos y claros...

Aumente las embestidas con mi boca colocando mis dos manos a ambos lados de su cuerpo dejando que él guiase la búsqueda de su propio placer con el movimiento de su cuerpo, cada vez sus gemidos eran mas altos y su movimiento mas rápido y agresivo, hasta que, dándome cuenta que su final estaba cerca, comencé a acariciar sus testículos con una de mis manos llevándole al placer mas intenso notando como derraba su frío liquido dentro de mi boca acompañando su clímax con embestidas profundas...

Me separé de sus cuerpo tumbándome a su lado mientras le abrazaba con fuerza, el momento después de hacer el amor era uno de los mejores, me gustaba sentir como intentaba recuperar un aliento que no le era necesario, casi podía asegurar que su corazón latía de nuevo...

-Eres muy mala Isabella Swan, debería hacerte pagar por este dulce martirio al que me has sometido-, ronroneó mi vampiro mientras su mano comenzaba a acariciar el costado desnudo de mi cuerpo...

Entendiendo cuales eran sus intenciones decidí hacerme la difícil intentando aparentar desinterés ante sus caricias, así que me levanté de la cama y, mirándolo de soslayo le dije -amor me voy a dar una ducha, la verdad es que ahora no me siento con ganas de que nos amemos, me duele la cabeza-, y dicho esto salí a velocidad vampírica hacia el baño mientras reía sonoramente....

Me di cuenta que Edward no se movía de la cama como si estuviese procesando mis palabras, como si se hubiese quedado en estado de shock sin reaccionar hasta que le oí

decir en apenas un susurro que sabría que yo escucharía -Bella Swan, te voy a quitar ese "supuesto" dolor de cabeza que dices que tienes amándote y haciendo que te olvides que tienes cabeza-, y en menos de un segundo estaba dentro de la bañera y me tenía aprisionada contra el blanco mármol de la pared mientras fundía su cuerpo a mi espalda y rozaba su erección con mi trasero...nos amamos con pasión descubriendo nuevas formas de experimentar con nuestro cuerpos....

Después de una larga sesión de amor y placer dentro del baño decidimos dejar a un lado nuestros instintos mas primarios y hacer algo de vida social con la familia además, Edward me dijo que estaba preparando nuestra luna de miel y necesitaba que me quedase un rato en casa con su familia mientras él hacía unas gestiones, por supuesto no logré arrancarle ni media palabra con respecto a nuestro viaje....

Nos vestimos de una manera cómoda, Edward me enseñó a buscar la ropa que sabía que me gustaba llevar a través del olor ya que, cada vez que me adentraba en el vestidor que Alice nos había preparado me era casi imposible encontrar algo que no fueran vestidos o zapatos de tacón muy altos, con la ropa interior me pasaba igual aunque claro esto ya no me importaba mucho porque ver la cara de Edward mientras me paseaba por la habitación con algunos de los provocativos modelitos que me había comprado Alice no tenía precio, mas de una vez acabábamos tirados en el suelo haciendo el amor como dos animales mientras mi conjunto de ropa interior iba directo a la basura porque quedaba reducido a jirones de tela...

Antes de llegar a casa de los Cullen decidimos ir a cazar, la verdad es que no sentía ningún malestar en mi garganta, la notaba algo seca pero no me parecía preocupante, Edward me explicaba que era mejor para mi alimentarme a menudo, al menos al principio, cuando notase la garganta seca debía decírselo para evitar así que la sed fuese a mas nublando mi razón y abocándome a cometer alguna locura, la verdad es que yo me sentía bastante tranquila así que me parecía bastante improbable llegar hasta esa situación aún así, decidí hacer caso a mi vampiro, me gustaba complacerle con pequeñas cosas, me gustaba que se sintiese protector conmigo y me cuidase...

Estuvimos jugando con un par de ciervos y después con una pareja de osos, era divertido ver como los animales nos retaban aún a sabiendas que perderían al final, Edward y yo jugábamos a ver quien les daba caza antes y así se quedaba con la comida del otro, la verdad es que me extrañaba que siempre saliese vencedora, yo creo que me dejaba ganar, pero bueno no me importaba porque así tenía una excusa para agradecérselo de la manera mas primitiva que mis instintos me permitían...

Cuando finalizamos nuestra sesión de caza y de sexo, marchamos dando un paseo rumbo a su casa cogidos de la mano disfrutando de nuestro silencio que era placentero y para nada incómodo...

-Como me gustaría poder leer tu mente amor mío-, decía mi vampiro mientras caminábamos rumbo a su casa...

-Es mas excitante que siga siendo un misterio para ti, ¿no crees?, así puedo sorprenderte., respondí mientras le miraba de reojo sonriendo apretando mas el agarre de su mano, él solo se limitó a sonreír ante mi comentario con doble sentido...

Cuando por fin llegamos a casa de la familia nos extrañó observar que había un coche aparcado fuera de la casa, era un coche que yo no reconocí pero que me di cuenta que mi Edward sí porqué bufó enfadado...

-Amor es mejor que volvamos mas tarde, ahora no me apetece entrar en casa-, dijo mi Adonis entre enfadado y nervioso mientras me guiaba en dirección contraria a la entrada de la mansión...

-Que ocurre amor, ¿porqué no quieres entrar?-, le pregunté algo intrigada por su extraño comportamiento, nunca le había visto así, sabía que había alguien en esa casa que no quería ver o que no quería que yo viese y eso agudizaba mas mi curiosidad haciéndome estar mas intranquila y mostrándome mas nerviosa...

-Anda Bella vida mía compláceme por favor, vamos a dar un paseo y en un rato volvemos-, contestó mientras tiraba de mi mano notando la resistencia que mi cuerpo hacía a moverse...

-Edward Cullen dime ahora mismo el motivo del porqué no quieres entrar a tu casa, nunca te he visto comportarte de esta manera-, le dije de manera autoritaria ya que estaba empezando a enojarme al darme cuenta que me ocultaba algo y pensando que no confiaba en mi lo suficiente como para contarme que es lo que estaba sucediendo...

-Esta bien Bella tu ganas-, respondió frustrado y vencido mientras nos dirigíamos hacia su casa otra vez, se paró en seco al llegar a la puerta y tomando mi rostro entre sus manos me dijo -amor, no hagas caso de nada de lo que veas dentro, ya te explicaré y si te sientes mal en algún momento nos vamos-, dicho esto depositó un tierno beso en mi frente y entramos en la casa...

La familia estaba reunida en el salón charlando aunque se les veía algo tensos, nada mas llegar Esme vino a saludarme dándome un abrazo y un beso diciéndome que se alegraba mucho de verme, la situación me pareció algo rara, no porque no estuviese acostumbrada a sus muestras de cariño sino porque esta vez me parecieron algo desmesuradas, como si quisiese dejar claro algo a los allí presentes...

De repente casi sin darme cuenta un reflejo rojizo pasó por mi lado dejando un apestoso olor a perfume barato en el ambiente, su velocidad me hizo entender que no era humana y cuando me giré en la dirección que había tomado lo que vi me dejó anonadada...

Colgado al cuello de mi vampiro había una mujer algo mas bajita que yo, de una belleza extraordinaria, con una cabellera rojiza que le llegaba a la cintura, gritaba y llenaba de besos el rostro de Edward mientras este intentaba separarla de su cuerpo lo mas caballerosamente que podía para no resultar grosero aunque se notaba que la situación le incomodaba bastante lo que agradecí enormemente...

-Edward amor mío, cuanto tiempo sin verte bebé, ¿me has echado de menos cariño?, yo te extrañé en el alma, has sido malo conmigo no me has llamado ni has venido a visitarme, debería dejar de hablarte pero sabes que no puedo-, decía la muy zorra mientras restregaba su cuerpo al de Edward de manera lasciva y poco decorosa...

Cuando por fin Edward pudo soltarse de su agarre se acercó a mi y con decisión me tomó de la cintura y acercándome a su cuerpo dijo -Tania creo que aún no conoces a mi querida esposa, ella es Bella la mujer de mi vida, la razón de mi existencia, la luz de mis días y la razón de mi felicidad dando sentido a mi eternidad-, dijo mi adorable vampiro mientras besaba mis labios...

Yo no podía estar mas orgullosa de mi sexy vampiro, se había puesto tan romántico que pensé que mi corazón latiría desbocado en cualquier momento y la cara de Tania estaba desencajada, se podía leer la frustración y la vergüenza en ella pero lo mejor, la cara de Rosalie, Alice y Esme....sonreían de medio lado para que no se notase mientras lanzaban miradas como dardos envenenados en dirección a donde se encontraba Tania, la muy desvergonzada no tuvo suficiente con ponerse en evidencia que se atrevió a acercarse a mi...

-Y tú, ¿dónde conociste a mi Edward?-,preguntó la descarada mirándome de forma petulante, sentí como Edward se tensó a mi lado y, antes de que soltase su agarre de mi con intención de ir a por ella de manera poco delicada lo detuve....

-Pues mira Ana-, le dije a propósito para que se diese cuenta que era tan insignificante para mi que ni siquiera me acordaba de su nombre aunque por dentro tenía el nombre de Tania grabado a fuego por los celos que me consumían...

-Tania, me llamo Tania-, respondió de manera altanera...

-Pues eso bonita, mira me preguntabas que donde conocí a tu Edward-, dije enfatizando el "tu" con sorna, -pues que sepas que yo soy la persona con la que Edward sueña desde hace años,y él es el motivo de mi muerte, mi eternidad, así que siento decirte que "tu" Edward pensaba en mi antes si quiera de conocerte, Tania-, dije enfatizando su nombre al final como si lo escupiese...

-Bueno Eddy ahora me tengo que ir, espero que podamos vernos cuando estés solo y así recordamos viejos tiempos-, añadió con saña siendo consciente de que sus palabras hacían daño, pero fue la respuesta de Edward la que me tranquilizó disipando totalmente mis dudas...

-Eso no va a pasar nunca Tania, los viejos tiempos contigo no son para recordar, mas bien son para olvidar así que, te agradecería que salieses de mi casa porque estas ofendiendo a mi esposa y al final me voy a olvidar que soy un caballero-, respondió Edward abrazándome con fuerza...

-Vamos querida te acompaño a la salida-, dijo Carlisle adelantándose para evitar un enfrentamiento mientras tomaba a Tania del brazo guiándola a la salida...

Una vez que la puerta se cerró tanto Alice como Rosalie y Esme rompieron a reír con sonoras carcajadas, la verdad es que la situación había sido extraña pero aún así no pude evitar reír yo también...

Edward estaba algo tenso con la situación y no dejaba de sujetar mi cintura hasta que me miró fijamente a los ojos y tomando mi rostro entre sus manos me dijo -lo siento amor mío, siento que hayas tenido que pasar este mal rato, esta Tania es una impresentable- añadió mientras besaba con ternura mi frente...

-No tienes que disculparte Edward en el fondo me da mucha pena por ella, tiene que ser muy frustrante que no te correspondan en el amor, yo he tenido mucha suerte en ese sentido porque te tengo a mi lado-, respondí manteniendo mi cara entre sus manos sin dejar de mirarle...

-Te equivocas mi Bella, la suerte la he tenido yo con encontrarte y tenerte a mi lado, a veces siento que no te merezco-, y me besó con ternura...

En ese momento se separó de mi y me dijo -amor, tengo algo importante que hacer así que me voy a ausentar durante un rato-, me dijo mientras me besaba en la frente separándose de mi...

-No vas a tardar mucho ¿verdad?, porque ya te estoy extrañando-, le supliqué haciendo un puchero a ver si así tenía suerte y me contaba donde tenía pensado llevarme de luna de miel, la verdad es que era una suerte que no me pudiese leer la mente, pensé para mi misma...

-Volveré tan rápido que no tendrás tiempo de echarme de menos-, dicho esto desapareció casi a la velocidad de la luz dejándome allí de pie dándome cuenta de que mi dulce vampiro tenía contestación para todo....

La tarde fue muy divertida, la verdad es que mi relación con las chicas era perfecta incluso con Rosalie que de un tiempo a esta parte se iba acercando cada vez mas a mi, cada vez que recordábamos la cara de Tania no podíamos dejar de reír a carcajadas, intenté que las chicas me diesen alguna pista sobre mi viaje sorpresa pero no lo conseguí, Alice me dijo que ella ya tenía mi equipaje preparado que no tenía que preocuparme de nada así no sabría exactamente donde me llevaría Edward...

Casi cuando estaba oscureciendo Edward regresó, la verdad es que la tarde se me había pasado bastante rápida entre risas y buena conversación así que cuando mi dulce vampiro volvió regresamos a nuestra cabaña, durante el camino a casa intentaba sonsacarle algo acerca de nuestro viaje pero no dijo nada de nada solo me avisó que en dos días salíamos rumbo a nuestro paraíso...la verdad es que me daba igual donde me llevase, el paraíso ya lo había encontrado yo a su lado...

Los dos días siguientes fueron bastante ajetreados, mi Ángel me dejaba en casa con sus hermanas y su madre y él se iba con sus hermanos a hacer gestiones para nuestro viaje, menos mal que las noches eran única y exclusivamente nuestras, la noche antes del viaje decidimos quedarnos en casa de Edward, su habitación fue habilitada para nosotros dos, Esme cuidó hasta el último detalle colocando incluso una cómoda cama para que estuviésemos mejor a pesar de que, como ellos, no dormíamos...

Esa noche nos retiramos temprano a la habitación, después que volvimos de cazar ya que, aunque no sentía necesidad de hacerlo, Edward me había dicho que el viaje sería largo y mejor estar prevenidos así que, le hice caso...

Llegamos a su dormitorio y después de ponernos cómodos nos metimos en la cama, aunque no dormíamos nos gustaba estar tumbados uno al lado del otro, a veces estábamos hablando durante horas y otras simplemente estábamos con los ojos cerrados como si durmiésemos, era toda una experiencia...

-¿Que haces Edward?-, le pregunté mientras notaba como su mano se deslizaba a lo largo de mi pierna hasta llegar a rozar casi mi ropa interior provocando que mi excitación empezase a aumentar...

-No se de que me hablas amor, anda duerme que mañana tenemos un día largo-, respondió mi Dios griego mientras sonreía con los ojos cerrados sin dejar de mover sus mano que ahora estaba ya acariciando mi intimidad provocando que comenzara a humedecerse poco a poco...

-Edward por favor, tu familia está en la casa y sabes que lo oyen todo, no seas malo y para, mañana cuando estemos solos hacemos lo que quieras-, pedía a mi vampiro entre suaves gemidos mientras notaba como sus dedos se adentraban en el interior de mi vagina llevándome hasta la locura...

-¿De verdad quieres que me detenga?, tu cuerpo no me dice eso amor mío, siento que lo estas disfrutando, estas muy mojada, estas a punto de correrte y yo quiero que lo hagas, déjate llevar-, susurró él consciente de lo que me estaba provocando mientras aceleraba los movimientos de sus dedos y acariciaba mi clítoris...

-Muy bien, tu lo has querido-, le contesté llevando mi mano hasta su miembro el cual estaba mas que preparado para recibir mis caricias y, sin avisar comencé a acariciarlo como él estaba haciendo conmigo...

Nuestras caricias iban en aumento, nos estábamos dando placer mutuamente a punto de tocar el cielo, no nos movíamos para no hacer ruido y nuestros jadeos eran acallados por nuestras bocas que dejaban danzar juntas a nuestras lenguas...

Cuando ya no podíamos mas llegamos al orgasmo tensando nuestros cuerpos mientras no dejábamos de mover las manos, sentir como mi mano se empapaba con el semen frío de Edward era algo indescriptible...

-Eres perversa Isabella-, ronroneó mi vampiro mientras besaba mi cuello y, llevando su mano a su boca añadió -ummm y tu sabor es maravilloso-, añadió mientras se chupaba los dedos con los que momentos antes me había estado acariciando...era realmente excitante verle hacer algo así...

El resto de la noche pasó tranquila, a ratos charlábamos, a ratos simplemente estábamos con los ojos cerrados, a ratos nos dedicábamos a leer, la verdad es que la compañía de mi Ángel era bastante cómoda, siempre pendiente el uno del otro pero respetando nuestros espacios, eso es lo que mas adoraba de mi Edward...

Llegó la hora de salir y, después de despedirnos de la familia fuimos rumbo al aeropuerto ya que Edward se empeñó e conducir su coche hasta allí y ya lo recogerían sus hermanos mas tarde...sabía que íbamos a tomar un avión pero no me decía nada mas, solo me respondía que tuviese paciencia...

Cojimos un avión rumbo al aeropuerto de Seatle y de allí tomamos otro rumbo a Brasil, mi curiosidad iba en aumento, cuando llegamos a Río de Janeiro tomamos un taxi pero no se a donde nos dirigíamos porque Edward hablaba en portugués con el conductor y yo no me enteraba...

Miraba muy atenta las transitadas calles de Río hasta que poco a poco fuimos dejando atrás el mundanal ruido para tomar una carretera que bordeaba la costa hasta llegar a un muelle atestado de barcos, el taxi paró justo delante de un yate blanco elegante que estaba esperando por nosotros, justo a un lado del barco se leía en letras doradas "El Crepúsculo"...

Yo no salía de mi asombro, Edward solo se limitaba a sonreír sin soltar palabra mientras mi cara era de completo asombro y solo me limitaba a seguirle, así fue como subimos al barco y lo que mas me sorprendió fue que el mismo Edward tomó los mandos poniéndolo en movimiento rumbo a nuestro paraíso como él me había dicho...

Después de unos treinta minutos de navegación se empezó a divisar a lo lejos un trozo de tierra y, conforme nos íbamos acercando me daba cuenta la inmensa belleza que rodeaba a esa isla, estaba llena de vegetación y a la luz de la luna parecía una visión completamente irreal hasta que llegamos a un pequeño embarcadero donde Edward amarró el barco ayudándome a bajar...

-¿Es aquí?, pregunté sorprendida y admirada ante tanta belleza...

-Sí es aquí, amor mío, este es mi regalo de bodas para ti, nuestro paraíso-, respondió mi dulce vampiro mientras me abrazaba por detrás besando mi pelo...

-¿Una isla, mi regalo de bodas es una isla?-, pregunté sorprendida mientras me giraba para mirarle a la cara sin poder creer lo que me decía...

-Sí vida mía es una isla, pero no es una isla cualquiera, es tu isla, "Isla de Bella"...

Hola gente guapa aquí estoy con un nuevo capítulo, siempre fiel a mis pervertidas lindas y a mis niñas en general, ya saben que empiezo a actualizar esta historia y continúo con las otras, siempre intentando que cuando llegue el fin de semana mis historias estén actualizadas para ustedes así que, creo que merezco un premio y ustedes ya saben cual es ¿verdad?, comentarios por favor...

Espero que les haya gustado este capítulo, de más está decir que el próximo capítulo será desde el punto de vista de nuestro adorable vampiro...

Gente guapa recuerden pasar por mi historia "Sí, mi ama" que es el OS que he escrito para el concurso de lemonn que han puesto en marcha nuestras amigas Merysanz e Ylonenplatz, os recuerdo que es una historia con alto contenido sexual, de alto voltaje...

Por cierto, ustedes ya saben que yo tengo la buena costumbre de contestar todos los reviews pero hay algunos que no me es posible contestarlos porque no admiten réplica asñi que aprovecho para agradecer a esas amigas que siguen mis fics por su apoyo y sus palabras de ánimo...

Besotes (petonets) desde Canarias. Vuestra amiga Susana.