MI HERMOSA VAMPIRA
"Estaré contigo siempre que tú me quieras,
quiero tu compañía...
¿hay posibilidades de una vida sin ti?,
yo creo que no..."
Edward Cullen
EDWARD
Ahí estaba mi princesa, la razón de mi existencia, el amor de mi vida, retorciéndose, luchando contra el ardor y el dolor que mi ponzoña estaba ocasionando en su interior, en este momento daría lo que fuese por librarla de ese sufrimiento que yo tan bien conocía...había caído en un estado de semi inconsciencia de cual despertaba a ratos algo sobresaltada para sumirse acto seguido en su letargo, llevaba casi tres días luchando la batalla de su muerte, no la abandoné en ningún momento, una vez que la mordí, después de haberla hecho mía fundiendo nuestros cuerpos en una sola piel y en un solo ser, la llevé de regreso a mi casa para que, cuando despertase, estuviese mas cómoda mientras se obraba la transformación arracándole la vida a su humanidad volviéndola un alma inmortal, no dejé de hablar con ella, le contaba todo lo que se me pasaba por la cabeza para que, de alguna forma, sintiese que estaba cerca de ella...su aspecto fue cambiando conforme pasaban los días, el color de su piel se volvió mas blanco hasta casi ser transparente y brillante como el mármol, las facciones de su rostro se endurecieron haciéndose mas marcadas y angulosas, su pelo adquirió mas volumen acentuando sus ondas, las curvas de su cuerpo se volvieron mas sexys adquiriendo el porte de toda una Diosa...desprendía erotismo y sensualidad en cada uno de los rincones de su nueva figura, sus ojos permanecían cerrados gran parte del tiempo pero cuando los abría me daba cuenta que sus pozos marrón chocolate se estaban volviendo rojo sangre debido a la ponzoña que ahora recorría su cuerpo...en definitiva mi Ángel se estaba convirtiendo en una hermosa vampira, mi hermosa vampira...
Al final del tercer día mis ansias iban en aumento, comencé a preocuparme por que mi Ángel no despertaba, Carlisle me decía que debía ser paciente, que algunas transformaciones eran mas lentas que otras, todos los días la revisaba y éramos testigos de como sus constantes vitales se iban debilitando, yo notaba que su fragancia estaba empezando a cambiar debido a su nueva naturaleza quedando un agradable resquicio a fresias que llevará siempre en su fría y perfecta piel...de repente mi hermana Alice entró en la habitación...
-Edward está a punto de despertar- dijo sonriendo mientras me miraba...poco a poco el resto de la familia fue entrando en la habitación para ser testigos del despertar a su nuevo mundo de mi Bella, el nuevo miembro vampiro de la familia, mi otra mitad, mi vida...
Y así fue como nos dimos cuenta que mi Bella dejó de ser humana, en una exhalación su corazón se detuvo finalmente para no volver a latir jamás, sus ojos se fueron abriendo lentamente, se notaba que luchaba por asimilar y acostumbrarse a su nueva naturaleza, yo había hablado con ella antes respecto al desarrollo que iban a adquirir sus sentidos, nosotros los vampiros somos capaces de apreciar imágenes, sonidos, olores, totalmente desconocidos cuando somos humanos, seguramente lo que mas debía de molestarla en ese momento sería el ardor de su garganta, la sed...
Notaba que, a pesar de la incertidumbre que reflejaba su rostro no se movía de su sitio así que, desesperado por acercarme y abrazarla me aventuré a hablar con ella...
-Bella amor mío- le dije de manera suave para no asustarla, -¿estás bien?- le pregunté mirándola con todo el amor que mis ojos eran capaces de transmitir...
De un salto se puso en pie sonriendo ya que seguro se sorprendía de lo rápida que podía llegar a ser y añadió -soy ágil y para nada torpe-, lo dijo en voz alta dándose cuenta que todos la estábamos observando, seguro que si aún pudiese sonrojarse lo habría hecho, de repente se sintió amenazada colocándose en posición defensiva preparada para el ataque...me di cuenta de que estaba desconcertada e intenté calmarla...
-Amor mío- le susurré, -nadie te hará daño cielo, confía en mi-, añadí acercando mi mano de manera lenta y cautelosa a la suya, tenía que ser cuidadoso ya que sabía que ahora mi Diosa era poco predecible además de ser mas fuerte que yo por su condición de neófita...aun así, el deseo que tenía por tocarla era mas intenso que cualquier cosa...
Mi Diosa pronunció mi nombre de la manera mas dulce y sensual, -Edward, mi Edward-, repetía mientras observaba mis ojos, mi cara, mi cuerpo, como si fuese la primera vez que los veía, poco a poco se fue acercando a mi mientras cerraba sus ojos aspirando fuerte como queriendo grabarse mi esencia en su piel y sin mas, pegó su cuerpo al mío abrazándome de una manera nueva, diferente, apasionada....
-Cuidado Bella- le dije riendo ya que ahora, al ser algo mas fuerte que yo, podía hacerme daño, aproveché para tomar su rostro entre mis manos y sin dejar de mirarla le dije -eres todavía mas hermosa que antes y lo mejor de todo es que eres mía por toda la eternidad, te amo-, y la besé, fue un beso apasionado, cargado de erotismo, notaba cada parte de su cuerpo unido al mío encajando como una pieza perfecta haciéndome recordar la noche que hicimos el amor, añorando cada curva, cada contacto, añorándola entera, despertando ansias repentinas por hacerla mía y aplacar el fuego interno que empezaba a sentir al tenerla tan cerca...
A ella le pasaba lo mismo que a mi ya que enrolló sus piernas alrededor de mi cadera provocando que nuestras pelvis comenzasen a moverse al mismo ritmo buscando la tan placentera fricción de nuestros sexos, nos estábamos dejando llevar hasta que unas risas nos sacaron de nuestra burbuja de pasión personal...mi Ángel se separó de mi avergonzada, si hubiese podido sonrojarse lo hubiera hecho, creo que yo también, y dijo -lo siento, me dejé llevar-...lo que hizo que todavía la deseara mas...mi adorable princesa...
Mi padre quiso revisarla para asegurarse que estaba bien y, se quedó admirado del auto control que Bella estaba teniendo, la verdad es que estábamos todos impresionados ya que se veía tranquila, relajada y con un comportamiento pasional que un neófito nunca demostraba lo que, por otro lado me agradaba bastante, no fue hasta que Carlisle le preguntó si tenía sed cuando, instintivamente, llevó sus manos a su garganta dándose cuenta de que quemaba...aún así no dejaba de sorprendernos ya que respondió que, a pesar de notar como un calor abrasador le secaba la garganta, era capaz de soportarlo...mi Ángel nunca dejaba de sorprenderme...
A pesar de verla totalmente controlada en sus emociones, decidí que era mejor no tentar a la suerte y le dije que nos íbamos a cazar para calmar su ardiente garganta la cuál, tenía sed...antes de irnos mi hermana Alice se empeñó en que Bella se viese en un espejo para que se diese cuenta de lo hermosa que estaba como vampiro, aunque para mí siempre había sido hermosa, tenía que reconocer que ahora era mas que perfecta, era divina...
Mi Ángel se miraba fijamente en el espejo como si le costase reconocer a la persona que tenía reflejada, observaba cada detalle de su nuevo aspecto con minuciosa curiosidad hasta que vio sus ojos de color rojo intenso y exclamó -Dios mío mis ojos- acercándose mas al espejo para apreciarlos de cerca, -¿porqué son de color rojo intenso y no dorados como los vuestros?-, preguntó mi princesa horrorizada sin dejar de mirarse...yo la tranquilicé explicándole que el motivo de que sus ojos fuesen distintos a los nuestros era por la ponzoña que recorría su cuerpo pero que, con el paso del tiempo y gracias a nuestra dieta vegetariana, sus ojos serían dorados, insistí en que debíamos irnos a cazar porque no quería que siguiese alterada ya que en su condición de renacida ese tipo de emociones no eran buenas y, en cualquier momento, podía perder la aparente serenidad que tenía...
Antes de marcharnos Esme nos detuvo ya que quería abrazar a Bella para darle la bienvenida a la familia como si de una hija se tratara...Bella respondió al abrazo emocionada dando las gracias a todos por aceptarla y, entrelazando sus manos con las mías, me transmitió con gestos y palabras lo feliz que se sentía por haber hecho realidad su sueño de convertirla en vampiro y así, poder estar juntos el resto de la eternidad, y me besó, con sentimiento y amor...
Mi Diosa aún no se daba cuenta de que el afortunado era yo, que ella era la que le daba sentido a mi vida y a mi eternidad desde el momento que aceptó ser como yo, que se había convertido en la luz que mi oscuridad necesitaba y en el puerto seguro donde mi cuerpo quería atracar de por vida, y así se lo hice saber sin dejar de mirarla para que notase que el amor que yo sentía por ella iba mas allá de la propia lógica...
Tomados de la mano salimos rumbo al bosque, entre nosotros reinaba un cómodo silencio, parecía que llevábamos toda la vida cazando juntos, de repente me di cuenta que mi princesa se detuvo en seco llevándose su mano instintivamente al pecho como si su corazón todavía latiese desenfrenado, preocupado me detuve encarándola para saber el motivo de su actitud hasta que me di cuenta, mi niña estaba abrumada por el cúmulo de sensaciones que estaba sintiendo, intenté tranquilizarla dándole ánimos, felicitándola por lo bien que se estaba adaptando a su recién estrenada naturaleza, a pesar de la sed, estaba totalmente controlada y eso no era algo normal, incluso me ofrecí a llevarla sobre mi espalda, como hacía cuando era humana, para protegerla, a lo que ella respondió riendo que ahora era mas fuerte que yo y sería ella la que podría protegerme a mi, y lo que hizo a continuación volvió a dejarme sin palabras...
Se acercó a mi uniendo su boca a la mía besándome con fervor, mi Diosa se dejó llevar por sus impulsos y, debido a la fuerza del beso, cayó sobre mi...notaba cada curva de su cuerpo encajando con el mío, deseaba hacerla mía en ese momento mientras deslizaba mis manos por su cuerpo regalándome los oídos con sus gemidos, mi Bella abandonó mis labios para saborear con su húmeda y adictiva lengua mi cuello bajando hasta mi pecho...con un rápido movimiento arrancó los botones de mi camisa con sus afilados dientes provocando que un gruñido seco saliese de mi pecho producto de la excitación que mi Ángel me estaba haciendo sentir...
En ese momento tuve un atisbo de cordura y, con mucha fuerza de voluntad, le dije a mi princesa que, a pesar de desearla mas de lo permitido, antes teníamos que ir a cazar ya que, sabía por propia experiencia, que el ardor de la garganta cada vez es mas poco llevadero y yo no quería que mi niña sufriese sin motivo, ya tendríamos tiempo de emborracharnos de amor y de sexo mas tarde, teníamos toda la eternidad por delante y lo mejor, no necesitábamos dormir ni descansar...
Mi reina entendió mi punto de vista y se puso en pie de un salto ayudándome, incluso me retó a una carrera y, aunque hizo trampas, la gané, recibiendo una sonora carcajada por su parte, -eres mas fuerte pero no mas rápida- le dije sin dejar de reír...
Nos detuvimos y la invité a que cerrase sus ojos y se dejase guiar por su olfato, yo había notado que a unos tres kilómetros de distancia había dos parejas de mamíferos, eso se sabe porque el olor es diferente al de los animales herbívoros y, quería saber si mi Ángel también lo percibía y así fue, acertó de pleno sorprendiéndome nuevamente, le dije que se dejase llevar por sus instintos...mi niña salió corriendo guiada por su olfato y por la ansias de calmar sus sed que cada vez eran mas intensas, efectivamente eran dos mamíferos, un macho y una hembra, Bella se fue directamente a por el macho lo que hizo que me tensara y me pusiera en alerta ya que, ante nosotros teníamos una pareja de pumas, mis preferidos, pero por experiencia propia sabía que eran animales algo complicados de manejar y, a pesar de que mi Ángel era fuerte, yo no podía evitar preocuparme ya que, para ser su primera vez, había elegido la presa mas difícil...
Me quedé observando como sus movimientos se volvían controlados y felinos, se acercaba sigilosamente buscando el ángulo idóneo para lanzarse a su cuello, el puma se percató de su presencia algo tarde y cuando quiso moverse, mi Diosa ya estaba sobre él y, después de forcejear un rato, ella insertó sus colmillos en el cuello del animal saciándose de su sangre...ahí estaba yo, parado observando la escena, se veía tremendamente erótica tanto en su manera de sorprender a la presa como en la forma en que bebía su sangre, era como si el animal cayese rendido ante la belleza de su atacante ofreciéndose él mismo al sacrificio...cuando terminó de calmar su sed y se incorporó juro que mi muerto corazón casi vuelve a latir, su pelo estaba alborotado, su rostro y ropa manchados de sangre, estaba embelesado mirándola, una ola de lujuria se apoderó de mi cuerpo deseando arrancarle su ropa, limpiarle los restos de sangre de su rostro con mi lengua y penetrarla con intensidad liberando la carga de mi erección que cada vez era mas visible y dolorosa pero, no era el momento así que, decidí calmar mi sed con la hembra y de ese modo apartar mi excitación de mi mente...
Cuando la presa quedó vacía y mi sed calmada noté como mi Diosa me miraba fijamente lo que hizo que mi excitación volviese a adueñarse de mi cuerpo, ya no pude soportar un segundo mas sin tocarla así que, después de preguntarle si veía algo que le gustaba me acerqué sensualmente a ella besándola y abrazándola...mi erección volvía a ser mas que notable y aumentaba mientras besaba y lamía su cuello, estaba dispuesto a dejarme llevar por la pasión y el erotismo del momento sin importarme nada mas, cuando mi princesa me hizo volver a la realidad recordándome que mi familia estaba esperando por nosotros en casa además que no quería soportar las pesadas bromas de Emmet así que, con la idea de que podríamos disfrutar de nuestros cuerpos mas tarde, regresamos tomados de la mano dando un paseo hasta casa...
Durante el paseo íbamos hablando sobre todo lo que de ahora en adelante pasaría mi Bella, sus sentidos desarrollados, la sed, la fuerza, su agilidad...sobre esto último mi hermosa vampira estaba mas que satisfecha, ya que en su vida humana había sido algo torpe y ahora esa torpeza era solo un mal recuerdo del pasado...me alegraba ver con mínimas cosas se sentía tan dichosa, así era mi Bella sencilla en su conjunto...
Me sentía dichoso, aún no era del todo consciente de el gran cambio que había experimentado mi vida desde que conocí a mi Ángel y el significado que había adquirido mi eternidad desde que decidí casarme con ella y transformarla, ahora todo tenía sentido para mi, ahora sí podía decir que todos estos años de espera habían merecido la pena y, por una vez en mi vida me alegré de que Carlisle me convirtiese en vampiro porque gracias a eso había podido conocer a mi otra mitad, a mi Bella...
Pasamos una tarde agradable en compañía de mi familia, mi Diosa estaba totalmente integrada como una mas de nosotros, como si siempre hubiese sido así, estábamos maravillados con su auto control y el dominio absoluto de sus emociones, comentamos que tal vez tenía un don como Alice, Jasper o yo...por cierto, a pesar de que ahora mi Bella era un vampiro, su mente seguía siendo un misterio para mi y eso me frustraba aunque creo que a ella le aliviaba...
Comenzaba a llegar el crepúsculo, hasta hace poco este era el peor momento del día para mi, el momento que anunciaba la llegada de la noche y con ella el final de otro día, rutina que se repetía sin descanso hasta que conocí a mi Bella y el crepúsculo pasó a ser el mejor momento del día, el momento de encontrarme con mi amor, y ahora aún era mejor porque ya no tenía que separarme de ella, podíamos disfrutar el crepúsculo y la llegada del amanecer juntos durante toda la eternidad...
Aún tenía una sorpresa preparada para mi reina, mis padres habían construído una pequeña y confortable cabaña cerca de la casa de la familia ya que pensaron que nos vendría bien tener algo de intimidad y yo lo agradecí...mi madre se encargó de decorarla y yo mismo recogí de casa de Bella todo aquello que para ella eran bonitos e importantes recuerdos de su vida colocándolos en el que sería nuestro nuevo hogar para que ella se sintiese mas reconfortada...
Nos marchamos de casa de mi familia directos a nuestro hogar, mi Ángel estaba ansiosa ya que yo no quería decirle donde nos dirigíamos, cuando ya estábamos cerca de la cabaña dejé que ella se acercase para que la sorpresa fuese mas grata e intensa y, efectivamente lo fue...la cara de mi hermosa vampira reflejaba emoción, sus ojos estaban muy abiertos admirando todo lo que tenía delante, al entrar se llevó la mejor de las sorpresas al descubrir que una parte importante de su pasado como humana se encontraba decorando la sala del que ahora era nuestro nuevo hogar, como si siempre hubiesen pertenecido a este lugar igual que ella, que parece que siempre ha pertenecido a mi vida...le enseñé el resto de la casa hasta que llegamos a nuestro dormitorio el cuál, había sido decorado con máximo cuidado para crear un entorno perfecto, hasta mi hermana Alice había contribuído creando un vestidor mas grande que la propia habitación, Alice era así, extravagante en todo...
Después de enseñarle todos los rincones de la casa me acerqué a mi Ángel y susurrándole al oído, mientras la abrazaba por detrás notando como su cuerpo se agitaba con un escalofrío, le pregunté si le gustaba el regalo que nos había hecho mi familia, ella se dio la vuelta con una gran sonrisa en su rostro diciéndome que estaba encantada y sobre todo agradecía que la parte mas importante de sus recuerdos adornase cada rincón de nuestra nueva vida...a partir de ahora me había propuesto hacer feliz a mi niña y dedicaría el resto de la eternidad a ello...
Mi princesa se giró y, mirándome con picardía me insinuó -creo que ahora es el momento de hacer eso que tenemos pendiente ¿no?- y me besó...
Nuestros besos empezaron suaves pero la necesidad de sentirla se volvió salvaje y demandante, mi frío cuerpo ardía de deseo y, sin poder contenerme arranqué su ropa haciéndola jirones dejándola desnuda y expuesta ante mis ojos que recorrían su perfecta anatomía, mi lengua se perdía en sus curvas, sus gemidos encendían mi pasión y mis manos vagaban por todo su cuerpo con libertad...ahora nos amábamos sin límites, ya no tenía que contenerme para no hacerla daño porque ahora éramos iguales y podíamos amarnos con la pasión que nuestro deseo demandaba, sin medida, sin barreras...este sería el principio de mi nuevo amanecer con mi hermosa vampira...
Hola gente guapa....aquí otra vez con mis locuras...vaya que no me canso eh?...la verdad es que a la historia ya no le queda mucho mas por contar, hemos llegado ha cumplir el sueño de Bella, y seguro que también el de muchas de nosotras, incluida la que os escribe...el siguiente capítulo será emotivo y tierno, quiero reflejar lo que siente Bella al ver que su yo humano no existe, porque recordad que, a pesar que ella está con su vampiro a ojos de los humanos ella está muerta, su corazón dejó de latir, ella ahora vive sus sueño junto al amor de su vida pero es solo eso, su sueño....creo que eso ha quedado claro no?...por cierto, como me considero una persona buena y mi parte pervertida me domina, he decidido añadir un capitulo especial de luna de miel y a que no adivinan donde se van de viaje?????...
Bueno gente guapa, ya saben que antes del fin de semana actualizo el resto de mis historias para que el fin de semana sin agobios de clases, universidad y demás puedan pasar por mis locuras y leerlas...
Aprovecho para agradecer a todas aquellas amigas que me envían mensajes privados a los que no puedo contestar, porque lo he intentado pero no puedo ya que me llegan de tal manera que no permiten contestación y como saben, yo contesto todos los reviews así que, aprovecho este huequito para agradecer que sigan ahí y que lean la historia...
Y como siempre y con ánimo de ser muy muy muy pesada para que me hagan caso, por favor, manden algún comentario, me gustaría saber si les apena que la historia se acabe, o si les gustaría que se añadiese algo mas, pueden aprovechar a derrochar imaginación que yo estoy dispuesta a plasmarla en el papel...
Besotes desde Canarias. Vuestra amiga Susana.




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