Saturday, April 17, 2010

LUNA DE MIEL

LUNA DE MIEL

"Mi vida no es nada sino estas a mi lado,

te deseo, te amo y siempre unidos

estaremos al amanecer..."

Edward Cullen

BELLA

Creo que ya no se podía ser mas feliz, aquí tumbada en mi gran cama mirando el techo de mi habitación mientras una sonrisa adornaba mi rostro pensaba en como había cambiado mi vida de un tiempo a esta parte...

Mi muerte había dado paso al comienzo de mi vida, aunque parece algo contradictorio, ha sido necesario que mi corazón humano dejase de latir para sentirlo mas vivo que nunca sin sus latidos, ahora todo tenía significado, mi existencia se había convertido en un largo y mágico camino hacia la eternidad junto a mi adorable vampiro, el hombre que me había convertido en toda una mujer, el hombre que había transformado mi tediosa humanidad es la mas maravillosa inmortalidad, el hombre al que amaba, adoraba, mi hombre, mi vampiro, mi Edward....

-Hola hermosa vampira, ¿en que piensa mi Ángel ahí tumbada mirando al techo?-, preguntó mi Dios personal mientras salía del baño con esa aterciopelada voz que alteraba mi muerto corazón mientras se sentaba a mi lado en la cama con su toalla enrollada a la cintura y miles de gotas de agua resbalando por su torso desnudo...

-Pues estaba pensando en lo feliz que soy desde que tú formas parte de mi vida, en como ahora siento que todo tiene sentido a mi alrededor y pienso en que mi eternidad no puede ser mas perfecta de lo que ya es y será-, respondí mientras acariciaba su torso con mi mano jugando con las gotas de agua que caían por el....

Cada vez que estaba cerca de mi, mi cuerpo empezaba a reaccionar de una manera que no podía explicar, a pesar de que toda yo era fría y mi temperatura corporal era inexistente, cada vez que mi mirada se cruzaba con la de él parecía que mi cuerpo entraba en combustión espontánea, juraría que comenzaba a sudar e hiper ventilar, aunque claro eso era del todo imposible, aún así, él era consciente de mi debilidad y se aprovechada de ella torturándome sin piedad mientras su sonrisa torcida acababa por desarmarme...

Movida por un deseo que no era capaz de entender y aprovechando mi ventaja de ser algo mas fuerte que él, me puse encima de su cuerpo en un solo movimiento haciendo desaparecer su toalla...

-Edward Cullen, has sido un vampiro muy malo, te has metido en la bañera sin mi y ahora lo vas a pagar muy caro-, le dije de manera desafiante y sensual mientras rozaba mi cuerpo desnudo contra el suyo provocando que las gotas de agua mojasen mi fría pero a la vez candente piel...

-Oh Bella me vuelves literalmente loco, sí he sido muy malo, castígame amor mío, muérdeme, ámame, hazme tuyo, demuéstrame lo enfadada que estás-, intentaba decir mi vampiro entre gemidos mientras me daba cuenta de cuanto le excitaba mi conducta...

Fui depositando húmedos besos e intensas mordidas desde su boca, pasando por su cuello donde intensifiqué un poco mas la mordida ganándome un gruñido de placer de su parte, bajando hasta su pecho mientras me entretenía con sus dos pezones que se endurecían al contacto con mi fría lengua, me entretuve con los pliegues de sus marcados abdominales hasta llegar a mi destino final, la cumbre de mi deseo, la cúspide de mis besos, el reposo de mi lengua, su miembro que me recibía duro y dispuesto...

Sin mas acerqué mi boca con extrema lentitud hacia su punta incrementando el placer del momento, nuestras miradas estaban conectadas enviándonos ondas de electrizante placer por el cuerpo, mientras metía su pene lentamente en mi boca seguía mirándole apreciando como su cara se transformaba en una de gozo y placer mientras su boca solo se abría para soltar gemidos altos y claros...

Aumente las embestidas con mi boca colocando mis dos manos a ambos lados de su cuerpo dejando que él guiase la búsqueda de su propio placer con el movimiento de su cuerpo, cada vez sus gemidos eran mas altos y su movimiento mas rápido y agresivo, hasta que, dándome cuenta que su final estaba cerca, comencé a acariciar sus testículos con una de mis manos llevándole al placer mas intenso notando como derraba su frío liquido dentro de mi boca acompañando su clímax con embestidas profundas...

Me separé de sus cuerpo tumbándome a su lado mientras le abrazaba con fuerza, el momento después de hacer el amor era uno de los mejores, me gustaba sentir como intentaba recuperar un aliento que no le era necesario, casi podía asegurar que su corazón latía de nuevo...

-Eres muy mala Isabella Swan, debería hacerte pagar por este dulce martirio al que me has sometido-, ronroneó mi vampiro mientras su mano comenzaba a acariciar el costado desnudo de mi cuerpo...

Entendiendo cuales eran sus intenciones decidí hacerme la difícil intentando aparentar desinterés ante sus caricias, así que me levanté de la cama y, mirándolo de soslayo le dije -amor me voy a dar una ducha, la verdad es que ahora no me siento con ganas de que nos amemos, me duele la cabeza-, y dicho esto salí a velocidad vampírica hacia el baño mientras reía sonoramente....

Me di cuenta que Edward no se movía de la cama como si estuviese procesando mis palabras, como si se hubiese quedado en estado de shock sin reaccionar hasta que le oí

decir en apenas un susurro que sabría que yo escucharía -Bella Swan, te voy a quitar ese "supuesto" dolor de cabeza que dices que tienes amándote y haciendo que te olvides que tienes cabeza-, y en menos de un segundo estaba dentro de la bañera y me tenía aprisionada contra el blanco mármol de la pared mientras fundía su cuerpo a mi espalda y rozaba su erección con mi trasero...nos amamos con pasión descubriendo nuevas formas de experimentar con nuestro cuerpos....

Después de una larga sesión de amor y placer dentro del baño decidimos dejar a un lado nuestros instintos mas primarios y hacer algo de vida social con la familia además, Edward me dijo que estaba preparando nuestra luna de miel y necesitaba que me quedase un rato en casa con su familia mientras él hacía unas gestiones, por supuesto no logré arrancarle ni media palabra con respecto a nuestro viaje....

Nos vestimos de una manera cómoda, Edward me enseñó a buscar la ropa que sabía que me gustaba llevar a través del olor ya que, cada vez que me adentraba en el vestidor que Alice nos había preparado me era casi imposible encontrar algo que no fueran vestidos o zapatos de tacón muy altos, con la ropa interior me pasaba igual aunque claro esto ya no me importaba mucho porque ver la cara de Edward mientras me paseaba por la habitación con algunos de los provocativos modelitos que me había comprado Alice no tenía precio, mas de una vez acabábamos tirados en el suelo haciendo el amor como dos animales mientras mi conjunto de ropa interior iba directo a la basura porque quedaba reducido a jirones de tela...

Antes de llegar a casa de los Cullen decidimos ir a cazar, la verdad es que no sentía ningún malestar en mi garganta, la notaba algo seca pero no me parecía preocupante, Edward me explicaba que era mejor para mi alimentarme a menudo, al menos al principio, cuando notase la garganta seca debía decírselo para evitar así que la sed fuese a mas nublando mi razón y abocándome a cometer alguna locura, la verdad es que yo me sentía bastante tranquila así que me parecía bastante improbable llegar hasta esa situación aún así, decidí hacer caso a mi vampiro, me gustaba complacerle con pequeñas cosas, me gustaba que se sintiese protector conmigo y me cuidase...

Estuvimos jugando con un par de ciervos y después con una pareja de osos, era divertido ver como los animales nos retaban aún a sabiendas que perderían al final, Edward y yo jugábamos a ver quien les daba caza antes y así se quedaba con la comida del otro, la verdad es que me extrañaba que siempre saliese vencedora, yo creo que me dejaba ganar, pero bueno no me importaba porque así tenía una excusa para agradecérselo de la manera mas primitiva que mis instintos me permitían...

Cuando finalizamos nuestra sesión de caza y de sexo, marchamos dando un paseo rumbo a su casa cogidos de la mano disfrutando de nuestro silencio que era placentero y para nada incómodo...

-Como me gustaría poder leer tu mente amor mío-, decía mi vampiro mientras caminábamos rumbo a su casa...

-Es mas excitante que siga siendo un misterio para ti, ¿no crees?, así puedo sorprenderte., respondí mientras le miraba de reojo sonriendo apretando mas el agarre de su mano, él solo se limitó a sonreír ante mi comentario con doble sentido...

Cuando por fin llegamos a casa de la familia nos extrañó observar que había un coche aparcado fuera de la casa, era un coche que yo no reconocí pero que me di cuenta que mi Edward sí porqué bufó enfadado...

-Amor es mejor que volvamos mas tarde, ahora no me apetece entrar en casa-, dijo mi Adonis entre enfadado y nervioso mientras me guiaba en dirección contraria a la entrada de la mansión...

-Que ocurre amor, ¿porqué no quieres entrar?-, le pregunté algo intrigada por su extraño comportamiento, nunca le había visto así, sabía que había alguien en esa casa que no quería ver o que no quería que yo viese y eso agudizaba mas mi curiosidad haciéndome estar mas intranquila y mostrándome mas nerviosa...

-Anda Bella vida mía compláceme por favor, vamos a dar un paseo y en un rato volvemos-, contestó mientras tiraba de mi mano notando la resistencia que mi cuerpo hacía a moverse...

-Edward Cullen dime ahora mismo el motivo del porqué no quieres entrar a tu casa, nunca te he visto comportarte de esta manera-, le dije de manera autoritaria ya que estaba empezando a enojarme al darme cuenta que me ocultaba algo y pensando que no confiaba en mi lo suficiente como para contarme que es lo que estaba sucediendo...

-Esta bien Bella tu ganas-, respondió frustrado y vencido mientras nos dirigíamos hacia su casa otra vez, se paró en seco al llegar a la puerta y tomando mi rostro entre sus manos me dijo -amor, no hagas caso de nada de lo que veas dentro, ya te explicaré y si te sientes mal en algún momento nos vamos-, dicho esto depositó un tierno beso en mi frente y entramos en la casa...

La familia estaba reunida en el salón charlando aunque se les veía algo tensos, nada mas llegar Esme vino a saludarme dándome un abrazo y un beso diciéndome que se alegraba mucho de verme, la situación me pareció algo rara, no porque no estuviese acostumbrada a sus muestras de cariño sino porque esta vez me parecieron algo desmesuradas, como si quisiese dejar claro algo a los allí presentes...

De repente casi sin darme cuenta un reflejo rojizo pasó por mi lado dejando un apestoso olor a perfume barato en el ambiente, su velocidad me hizo entender que no era humana y cuando me giré en la dirección que había tomado lo que vi me dejó anonadada...

Colgado al cuello de mi vampiro había una mujer algo mas bajita que yo, de una belleza extraordinaria, con una cabellera rojiza que le llegaba a la cintura, gritaba y llenaba de besos el rostro de Edward mientras este intentaba separarla de su cuerpo lo mas caballerosamente que podía para no resultar grosero aunque se notaba que la situación le incomodaba bastante lo que agradecí enormemente...

-Edward amor mío, cuanto tiempo sin verte bebé, ¿me has echado de menos cariño?, yo te extrañé en el alma, has sido malo conmigo no me has llamado ni has venido a visitarme, debería dejar de hablarte pero sabes que no puedo-, decía la muy zorra mientras restregaba su cuerpo al de Edward de manera lasciva y poco decorosa...

Cuando por fin Edward pudo soltarse de su agarre se acercó a mi y con decisión me tomó de la cintura y acercándome a su cuerpo dijo -Tania creo que aún no conoces a mi querida esposa, ella es Bella la mujer de mi vida, la razón de mi existencia, la luz de mis días y la razón de mi felicidad dando sentido a mi eternidad-, dijo mi adorable vampiro mientras besaba mis labios...

Yo no podía estar mas orgullosa de mi sexy vampiro, se había puesto tan romántico que pensé que mi corazón latiría desbocado en cualquier momento y la cara de Tania estaba desencajada, se podía leer la frustración y la vergüenza en ella pero lo mejor, la cara de Rosalie, Alice y Esme....sonreían de medio lado para que no se notase mientras lanzaban miradas como dardos envenenados en dirección a donde se encontraba Tania, la muy desvergonzada no tuvo suficiente con ponerse en evidencia que se atrevió a acercarse a mi...

-Y tú, ¿dónde conociste a mi Edward?-,preguntó la descarada mirándome de forma petulante, sentí como Edward se tensó a mi lado y, antes de que soltase su agarre de mi con intención de ir a por ella de manera poco delicada lo detuve....

-Pues mira Ana-, le dije a propósito para que se diese cuenta que era tan insignificante para mi que ni siquiera me acordaba de su nombre aunque por dentro tenía el nombre de Tania grabado a fuego por los celos que me consumían...

-Tania, me llamo Tania-, respondió de manera altanera...

-Pues eso bonita, mira me preguntabas que donde conocí a tu Edward-, dije enfatizando el "tu" con sorna, -pues que sepas que yo soy la persona con la que Edward sueña desde hace años,y él es el motivo de mi muerte, mi eternidad, así que siento decirte que "tu" Edward pensaba en mi antes si quiera de conocerte, Tania-, dije enfatizando su nombre al final como si lo escupiese...

-Bueno Eddy ahora me tengo que ir, espero que podamos vernos cuando estés solo y así recordamos viejos tiempos-, añadió con saña siendo consciente de que sus palabras hacían daño, pero fue la respuesta de Edward la que me tranquilizó disipando totalmente mis dudas...

-Eso no va a pasar nunca Tania, los viejos tiempos contigo no son para recordar, mas bien son para olvidar así que, te agradecería que salieses de mi casa porque estas ofendiendo a mi esposa y al final me voy a olvidar que soy un caballero-, respondió Edward abrazándome con fuerza...

-Vamos querida te acompaño a la salida-, dijo Carlisle adelantándose para evitar un enfrentamiento mientras tomaba a Tania del brazo guiándola a la salida...

Una vez que la puerta se cerró tanto Alice como Rosalie y Esme rompieron a reír con sonoras carcajadas, la verdad es que la situación había sido extraña pero aún así no pude evitar reír yo también...

Edward estaba algo tenso con la situación y no dejaba de sujetar mi cintura hasta que me miró fijamente a los ojos y tomando mi rostro entre sus manos me dijo -lo siento amor mío, siento que hayas tenido que pasar este mal rato, esta Tania es una impresentable- añadió mientras besaba con ternura mi frente...

-No tienes que disculparte Edward en el fondo me da mucha pena por ella, tiene que ser muy frustrante que no te correspondan en el amor, yo he tenido mucha suerte en ese sentido porque te tengo a mi lado-, respondí manteniendo mi cara entre sus manos sin dejar de mirarle...

-Te equivocas mi Bella, la suerte la he tenido yo con encontrarte y tenerte a mi lado, a veces siento que no te merezco-, y me besó con ternura...

En ese momento se separó de mi y me dijo -amor, tengo algo importante que hacer así que me voy a ausentar durante un rato-, me dijo mientras me besaba en la frente separándose de mi...

-No vas a tardar mucho ¿verdad?, porque ya te estoy extrañando-, le supliqué haciendo un puchero a ver si así tenía suerte y me contaba donde tenía pensado llevarme de luna de miel, la verdad es que era una suerte que no me pudiese leer la mente, pensé para mi misma...

-Volveré tan rápido que no tendrás tiempo de echarme de menos-, dicho esto desapareció casi a la velocidad de la luz dejándome allí de pie dándome cuenta de que mi dulce vampiro tenía contestación para todo....

La tarde fue muy divertida, la verdad es que mi relación con las chicas era perfecta incluso con Rosalie que de un tiempo a esta parte se iba acercando cada vez mas a mi, cada vez que recordábamos la cara de Tania no podíamos dejar de reír a carcajadas, intenté que las chicas me diesen alguna pista sobre mi viaje sorpresa pero no lo conseguí, Alice me dijo que ella ya tenía mi equipaje preparado que no tenía que preocuparme de nada así no sabría exactamente donde me llevaría Edward...

Casi cuando estaba oscureciendo Edward regresó, la verdad es que la tarde se me había pasado bastante rápida entre risas y buena conversación así que cuando mi dulce vampiro volvió regresamos a nuestra cabaña, durante el camino a casa intentaba sonsacarle algo acerca de nuestro viaje pero no dijo nada de nada solo me avisó que en dos días salíamos rumbo a nuestro paraíso...la verdad es que me daba igual donde me llevase, el paraíso ya lo había encontrado yo a su lado...

Los dos días siguientes fueron bastante ajetreados, mi Ángel me dejaba en casa con sus hermanas y su madre y él se iba con sus hermanos a hacer gestiones para nuestro viaje, menos mal que las noches eran única y exclusivamente nuestras, la noche antes del viaje decidimos quedarnos en casa de Edward, su habitación fue habilitada para nosotros dos, Esme cuidó hasta el último detalle colocando incluso una cómoda cama para que estuviésemos mejor a pesar de que, como ellos, no dormíamos...

Esa noche nos retiramos temprano a la habitación, después que volvimos de cazar ya que, aunque no sentía necesidad de hacerlo, Edward me había dicho que el viaje sería largo y mejor estar prevenidos así que, le hice caso...

Llegamos a su dormitorio y después de ponernos cómodos nos metimos en la cama, aunque no dormíamos nos gustaba estar tumbados uno al lado del otro, a veces estábamos hablando durante horas y otras simplemente estábamos con los ojos cerrados como si durmiésemos, era toda una experiencia...

-¿Que haces Edward?-, le pregunté mientras notaba como su mano se deslizaba a lo largo de mi pierna hasta llegar a rozar casi mi ropa interior provocando que mi excitación empezase a aumentar...

-No se de que me hablas amor, anda duerme que mañana tenemos un día largo-, respondió mi Dios griego mientras sonreía con los ojos cerrados sin dejar de mover sus mano que ahora estaba ya acariciando mi intimidad provocando que comenzara a humedecerse poco a poco...

-Edward por favor, tu familia está en la casa y sabes que lo oyen todo, no seas malo y para, mañana cuando estemos solos hacemos lo que quieras-, pedía a mi vampiro entre suaves gemidos mientras notaba como sus dedos se adentraban en el interior de mi vagina llevándome hasta la locura...

-¿De verdad quieres que me detenga?, tu cuerpo no me dice eso amor mío, siento que lo estas disfrutando, estas muy mojada, estas a punto de correrte y yo quiero que lo hagas, déjate llevar-, susurró él consciente de lo que me estaba provocando mientras aceleraba los movimientos de sus dedos y acariciaba mi clítoris...

-Muy bien, tu lo has querido-, le contesté llevando mi mano hasta su miembro el cual estaba mas que preparado para recibir mis caricias y, sin avisar comencé a acariciarlo como él estaba haciendo conmigo...

Nuestras caricias iban en aumento, nos estábamos dando placer mutuamente a punto de tocar el cielo, no nos movíamos para no hacer ruido y nuestros jadeos eran acallados por nuestras bocas que dejaban danzar juntas a nuestras lenguas...

Cuando ya no podíamos mas llegamos al orgasmo tensando nuestros cuerpos mientras no dejábamos de mover las manos, sentir como mi mano se empapaba con el semen frío de Edward era algo indescriptible...

-Eres perversa Isabella-, ronroneó mi vampiro mientras besaba mi cuello y, llevando su mano a su boca añadió -ummm y tu sabor es maravilloso-, añadió mientras se chupaba los dedos con los que momentos antes me había estado acariciando...era realmente excitante verle hacer algo así...

El resto de la noche pasó tranquila, a ratos charlábamos, a ratos simplemente estábamos con los ojos cerrados, a ratos nos dedicábamos a leer, la verdad es que la compañía de mi Ángel era bastante cómoda, siempre pendiente el uno del otro pero respetando nuestros espacios, eso es lo que mas adoraba de mi Edward...

Llegó la hora de salir y, después de despedirnos de la familia fuimos rumbo al aeropuerto ya que Edward se empeñó e conducir su coche hasta allí y ya lo recogerían sus hermanos mas tarde...sabía que íbamos a tomar un avión pero no me decía nada mas, solo me respondía que tuviese paciencia...

Cojimos un avión rumbo al aeropuerto de Seatle y de allí tomamos otro rumbo a Brasil, mi curiosidad iba en aumento, cuando llegamos a Río de Janeiro tomamos un taxi pero no se a donde nos dirigíamos porque Edward hablaba en portugués con el conductor y yo no me enteraba...

Miraba muy atenta las transitadas calles de Río hasta que poco a poco fuimos dejando atrás el mundanal ruido para tomar una carretera que bordeaba la costa hasta llegar a un muelle atestado de barcos, el taxi paró justo delante de un yate blanco elegante que estaba esperando por nosotros, justo a un lado del barco se leía en letras doradas "El Crepúsculo"...

Yo no salía de mi asombro, Edward solo se limitaba a sonreír sin soltar palabra mientras mi cara era de completo asombro y solo me limitaba a seguirle, así fue como subimos al barco y lo que mas me sorprendió fue que el mismo Edward tomó los mandos poniéndolo en movimiento rumbo a nuestro paraíso como él me había dicho...

Después de unos treinta minutos de navegación se empezó a divisar a lo lejos un trozo de tierra y, conforme nos íbamos acercando me daba cuenta la inmensa belleza que rodeaba a esa isla, estaba llena de vegetación y a la luz de la luna parecía una visión completamente irreal hasta que llegamos a un pequeño embarcadero donde Edward amarró el barco ayudándome a bajar...

-¿Es aquí?, pregunté sorprendida y admirada ante tanta belleza...

-Sí es aquí, amor mío, este es mi regalo de bodas para ti, nuestro paraíso-, respondió mi dulce vampiro mientras me abrazaba por detrás besando mi pelo...

-¿Una isla, mi regalo de bodas es una isla?-, pregunté sorprendida mientras me giraba para mirarle a la cara sin poder creer lo que me decía...

-Sí vida mía es una isla, pero no es una isla cualquiera, es tu isla, "Isla de Bella"...

Hola gente guapa aquí estoy con un nuevo capítulo, siempre fiel a mis pervertidas lindas y a mis niñas en general, ya saben que empiezo a actualizar esta historia y continúo con las otras, siempre intentando que cuando llegue el fin de semana mis historias estén actualizadas para ustedes así que, creo que merezco un premio y ustedes ya saben cual es ¿verdad?, comentarios por favor...

Espero que les haya gustado este capítulo, de más está decir que el próximo capítulo será desde el punto de vista de nuestro adorable vampiro...

Gente guapa recuerden pasar por mi historia "Sí, mi ama" que es el OS que he escrito para el concurso de lemonn que han puesto en marcha nuestras amigas Merysanz e Ylonenplatz, os recuerdo que es una historia con alto contenido sexual, de alto voltaje...

Por cierto, ustedes ya saben que yo tengo la buena costumbre de contestar todos los reviews pero hay algunos que no me es posible contestarlos porque no admiten réplica asñi que aprovecho para agradecer a esas amigas que siguen mis fics por su apoyo y sus palabras de ánimo...

Besotes (petonets) desde Canarias. Vuestra amiga Susana.

No comments:

Post a Comment