CINE SALA 7 (CAPITULO 10)
EDWARD
“No tengas miedo, le susurré, somos una sola persona...
me rodeó con los brazos, me estrechó contra él y
hasta la última de mis terminaciones nerviosas cobró vida propia...
Para siempre, concluyó...”
(Amanecer)
Estaba sentada de espaldas a la ventana hermosisima con su vestido blanco, con la espalda y el cabello iluminados por la luna que se escondía entre las nubes envidiosa de admirar la belleza de mi Bella...me acerqué suavemente abrazándola y sintiéndola con todo mi cuerpo y le susurré al oído -futura señora Cullen, esta noche está usted tan hermosa que no soy digno de mirarla, hasta las estrellas del cielo han perdido su brillo en comparación con el tuyo, te amo...y dicho esto ella giró su rostro fundiéndonos en un apasionado beso que tuve que finalizar para que mi Diosa respirase...
Le dije que era la hora de comenzar con el “rito”, esta noche daríamos un paso mas hacia nuestra eternidad juntos, esta noche quería deslumbrar a mi Bella, quería que abriese su corazón dejando fluir sus sentimientos, sabía que ella estaba preparada para la transformación pero necesitaba quedar en paz con su espíritu y con su alma despidiéndose así de sus ataduras humanas para afrontar la eternidad libre de cargas...mi Ángel no lo entendió muy bien cuando le expliqué que podría despedirse de las personas que mas quería que, aunque no estaban en su mundo humano, estaban en sus sueños, me refería a sus padres...esta noche se lo demostraría de la mejor manera, sería una noche mágica...
Después de colocarle una rosa negra en su pelo y de mirarla por última vez admirando su belleza natural y el trabajo tan maravilloso que había hecho mi hermana Alice, la llevé a mi casa pero esta vez en coche para que estuviese mas cómoda...llegamos a mi casa y pude notar que mi Bella estaba igual de asombrada que la primera vez que la traje y, para infundirla confianza, al abrir la puerta le dije – bienvenida a casa amor...la casa estaba para nosotros solos ya que mi familia sabía perfectamente lo que iba a pasar y querían darnos privacidad, mi amor se dio cuenta y me preguntó -¿tu familia no está?, a lo que yo respondí que no, que este era un momento muy importante para nosotros, el primer paso para estar juntos y compartir la eternidad, mía solo mía le dije mientras tomaba sus manos llevándola a mi habitación...
Estaba nervioso, creo que si pudiese sudar en este momento estaría empapado aunque no quería que Bella se diese cuenta, quería transmitirle valor para que estuviese cómoda y disfrutase de la magia del momento...cuando abrí la puerta de mi cuarto dejé que mi Ángel admirase la cantidad de pétalos de rosas negras esparcidos por el suelo, el círculo de velas rojas encendidas en el centro del dormitorio y, me gustó su expresión cuando vio la cama, lógicamente se daría cuenta que en su anterior visita no estaba y quizás le extrañaría verla ahora, la cama tenía mas significados de los que ella pudiese pensar, lo que ella no sabía es que esta noche la haría llegar al cielo con mis besos y caricias sobre esa cama...
Al darme cuenta de que no reaccionaba la saqué de su ensimismamiento preguntándole si le gustaba lo que veía, me respondió entusiasmada que le encantaba pero me di cuenta que había algo que la inquietaba, ella creía que iba a despertar para darse cuenta de que todo esto no había existido ni siquiera en sus sueños porque decía que era demasiado perfecto...la miré fijamente susurrándole que no tuviese miedo, que yo era real en su corazón y no permitiría que nada ni nadie nos apartase de nuestra eternidad, que cuando despertase yo estaría esperando por ella para entrar con la noche en sus sueños y que, dentro de poco, no volvería a despertar en sus mañanas porque estaríamos definitivamente juntos en nuestras noches, en nuestros sueños, en nuestro mundo...lo que ella no sabía es que mañana cuando despertase seguiría aquí, en mi mundo, en mi casa, en mi habitación...ya no volvería a su realidad nunca mas...
La tomé suavemente de las manos y la coloqué dentro del círculo quitándole los zapatos para que estuviese cómoda sentándome frente a ella en el sillón observándola...mi Ángel jugaba nerviosa con sus dedos sin atreverse a mirarme, me daba cuenta de que no sabía que hacer, mientras me perdía en su cara y en su delicado cuerpo solo podía pensar en que algo muy bueno tenía que haber hecho yo en la vida para poder disfrutar del amor de esta mujer a mi lado...la miré fijamente a los ojos y le dije lo que sentía, que ella era la razón que daba sentido a mi existencia y que, aunque nos habíamos conocido de manera poco convencional, ya no quería separarme de ella en la eternidad, que me sentía como un monstruo porque mi naturaleza egoísta me hacía desear que ella estuviese siempre conmigo cuando en realidad debería dejar que disfrutase de su humanidad...
Ella se enfadó conmigo diciéndome que no era un monstruo, que mi corazón era hermoso y que, aunque muerto, latía sin necesidad de vida y mi alma era pura...añadió con lágrimas en los ojos...yo solo pude decirle que la quería demostrándole con esas dos palabras lo feliz que me hacía el escuchar eso de sus labios, que ella no me considerase un monstruo y me considerase un ser maravilloso y, lo mas importante, que quisiese estar conmigo para siempre, eternamente...
Le pedí que cerrase sus ojos porque había llegado el momento de abrir su corazón y reencontrarse con sus sentimientos, ella seguía sin entender lo que le decía pero aun así los cerró y fue ahí cuando se hizo la magia, pude conectar con su mente sin que ella se diese cuenta sintiendo lo que ella sentía, recordaba el amor entre sus padres dándose cuenta de que había sido necesario que muriesen para que alcanzasen la paz y la felicidad juntos, de repente sus pensamientos se centraron en su madre, fue capaz de sentir como si su madre la tomase de las manos infundiéndole la paz y la serenidad que su alma necesitaba, haciéndola ver que sus padres estaban orgullosos de ella por su manera de luchar por el amor, que no le reprochaban que quisiese perder su humanidad para ser feliz porque hay veces que los caminos del amor son extraños pero basta con hacer caso al corazón para seguirlos y así ser felices...
Cuando abrió sus ojos era yo el que sujetaba sus manos y limpiaba sus lágrimas, sabía que ese llanto era de felicidad y así me lo hizo saber diciéndome que había sido un momento mágico, que nunca hubiese creído volver a sentir tan cerca a su madre, que me amaba por hacer todo eso posible y, dicho esto me besó, transmitiéndome así todo lo que me había dicho con palabras...le dije que abriendo el corazón todo era posible porque con el corazón se entienden cosas que se escapan a la razón...
Llegamos a la parte del “rito” mas importante para mi, ella probaría por primera vez la sangre, yo sabía que tenía aprensión por el líquido rojo, decía que olía a sal y óxido, eso me hacía sonreír porque nunca había oído decir que la sangre huele pero así es mi Bella, especial...yo haría que este momento fuese único y erótico, tenía algo en mente...le pregunté si estaba preparada para la segunda parte del “rito” y lo que me contestó me encogió el alma e hizo que mi corazón casi volviese a latir, -si amor, me dijo, mi corazón y mi alma están limpios y en paz, ahora quiero enriquecer mi espíritu llenando mi cuerpo por dentro con tu esencia, estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para acercarme cada vez mas a ti...
Tomé la copa que tenía preparada entre mis manos, era una copa de principios de siglo con el escudo de la familia incrustada en ella, pensé que sería un buen simbolismo para sellar nuestro “rito”...le dije que bebería yo primero, advirtiéndole antes de que estuviese tranquila porque no era sangre humana, le recordé que solo bebíamos sangre de animales y añadí que estos serían nuestros votos previos al matrimonio, aceptando ser como yo, un bebedor de sangre, un vampiro...
Llevé la copa a mis labios bebiendo y deleitándome de la sangre que por suerte para mi era de puma, mi preferida, cerré mis ojos y eché la cabeza hacia atrás dejando que el líquido rojo inundara mis sentidos, abrí mis ojos perdiéndome en la mirada chocolate de mi Diosa y, sin dejar de mirarla, llevé la copa nuevamente a mi boca, bebí algo de sangre y sin llegar a tragar uní mis labios a los de Bella traspasándole el líquido rojo de mi boca a la suya...ella entreabrió sus labios gustosa invitándome con su lengua y eso, desató nuestra lujuria...nuestras lenguas comenzaron a batallar sin tregua, la levanté con rapidez y a la vez con suavidad depositándola en la cama, me volví loco con su olor y sus gemidos besando, chupando y mordiendo su cuello, clavícula y pechos, sabía que debía parar porque tenía miedo de perder el control y dañarla pero sus gemidos y su cuerpo nublaban mi razón y mis sentidos...me acerqué a su oído y, a pesar de que mi cuerpo ardía en deseos de tomarla y mi erección luchaba furiosa por liberarse, le susurré que aún no había llegado el momento de hacerla mía pero quería sentir como su cuerpo se retorcía de placer con mis caricias, quería probarla...mi Ángel asintió levemente con la cabeza dándome permiso para explorar su cuerpo, su entrega y sus gemidos hicieron que perdiese del todo mi cordura...
Comencé a explorar cada parte de su cuerpo, su piel era suave y quemaba al contacto con la mía, yo incluso comenzaba a sentir un calor abrasador que nacía en mi interior y emanaba por mis poros...sus pechos tenían los pezones erectos provocado por mis caricias, los lamía y mordía con devoción sin llegar a lastimarla, seguí descendiendo por su perfecta cintura hasta llegar a mi paraíso personal, el oasis de mis fantasías, su centro...mi Ángel abría sus piernas dando paso a mis manos que sin miramientos arrancaron su ropa interior, moví mi lengua jugando con su clítoris mientras bombeaba su humedad con tres de mis dedos, mi naturaleza vampírica me permitía mantener un ritmo de velocidad constante sin cansarme por lo que mi lengua se movía frenéticamente en su intimidad mientras mis ojos abiertos no dejaban de admirar las expresiones de su rostro, ella disfrutaba, gemía y me pedía mas, eso era música para mis oídos, noté que mi Bella estaba a punto de llegar al orgasmo porque su cuerpo comenzó a temblar y entonces le dije -oh Bella, estas tan mojada y eres tan estrecha, tu olor despierta mis instintos, eres dulce, eres perfecta, quiero que te corras para mi, quiero beber tus jugos, regálame tu néctar...dicho esto mi Ángel explotó llegando al climax y cayendo exhausta mientras la besaba y la abrazaba diciéndole que cuando tuviese lugar la transformación, nuestra unión carnal sería perfecta ya que podríamos amarnos sin medida y sin miedo a lastimarla...
-Amor mío, le dije mientras acariciaba su pelo, hoy hemos dado un paso muy importante, hemos hecho nuestros votos de corazón, alma y sangre, solo nos queda la boda y nos perteneceremos el uno al otro durante toda la eternidad así que ahora duerme, y empecé a tararear su nana ya que sabía que eso la ayudaba a dormir relajándola...
Una vez que estaba profundamente dormida me dediqué a mirarla durante muchas horas, exactamente no se cuantas fueron, el tiempo con ella pasaba como si fueran segundos...me levanté de la cama con cuidado de no despertarla y, después de recoger las velas y los pétalos de rosas negras, me dispuse a escribirle una nota explicándole el porqué mañana al despertar ella seguiría en mi habitación y no en su casa y en su mundo como siempre ocurría, le explicaba que estaba despierta y no dormida como seguramente pensaría ella, le contaba que la cuenta atrás ya había comenzado, que al consumar el “rito” ya no podría regresar a su otra realidad, que esa noche pronunciaríamos nuestros votos definitivos convirtiéndonos en marido y mujer y la transformaría diciéndole adiós a su vida humana y hola a su vida inmortal...también escribí que estuviera tranquila porque la dejaba en buenas manos, la dejaba con la diablillo de mi hermana Alice, Rosalie y mi adorada madre, ellas se encargarían de hacerle compañía y prepararla para la boda mientras yo estaba cazando en compañía de mi padre y mis hermanos...
-Edward, me dijo Alice susurrando mientras entraba en la habitación, Bella despertará dentro de poco, será mejor que te vayas nos encargaremos nosotras de ella, estará bien cuidada te lo prometo...
Gracias Alice, le respondí abrazándola, eres la mejor hermana que he podido tener, se que la cuidaras como lo haría yo y, dicho esto, me acerqué suavemente a mi Ángel, deposité un beso en su frente y le dejé la nota junto con una rosa negra sobre la almohada...volveré tan pronto que no tendrás tiempo de echarme de menos...le dije susurrando en su oído...
Me costó todo mi auto control separarme de ella, ya habíamos traspasado la barrera y, aunque seguía viva, yo sabía que era cuestión de horas que dejara de estarlo, ella estaba consagrada a mi mundo ya que, en cierta manera, los lazos con su vida humana se habían deshecho, ya no había contacto con ese mundo, para todas las personas que la conocían ella estaba muerta, sería encontrada en su cama como si estuviese plácidamente dormida porque su corazón y su alma ya estaban conmigo para siempre...con esa idea salí de mi casa, sentía la necesidad de cazar para no estar ansioso cuando estuviese con Bella, quería disfrutar de ella y de su cuerpo antes de transformarla, quería que fuésemos solo uno, amarnos hasta la saciedad y después, darle lo que ambos tanto anhelábamos, la eternidad...esa sería mi sorpresa para la noche de bodas...amarnos sin medida...
Después de saciar mi sed y correr mas allá de los límites del Estado para librarme de mi ansiedad, regresé a las lindes de mi casa ya que aún no era momento de entrar y verla, debía esperar...en eso se me unieron Jasper, Emmet y mi padre Carlisle...todos tenían expresiones alegres en sus caras, no hacía falta hablar para saber que estaban felices de ver que por fin había encontrado a mi otra mitad, a la persona que me llenaba y me hacía sentir completo, fue mi padre el que rompió el silencio -Edward hijo, dijo mientras pasaba un brazo por mis hombros fraternalmente, quiero que sepas que estamos muy contentos por tu próxima boda, se que ha sido una decisión difícil para ti el transformar a Bella pero, también se que eso es lo que ella desea, así que no te sientas mal por lo que vas a hacer, no eres un monstruo ni un ser egoísta, eres un hombre enamorado que ha encontrado el amor de su vida...
-Gracias padre, contesté abrazándole, gracias por apoyarme en esto, también a vosotros os lo quiero agradecer, dije mirando a mis hermanos, para mi es muy importante que esteis a mi lado en este momento de mi existencia, como una gran familia, dándome el apoyo y el valor que necesito para tener a la mujer de mi vida a mi lado, también quiero agradeceros que hayais aceptado a Bella como a uno mas de la familia, eso es muy importante para ella y para mi...
-Hermano, dijo Jasper mirándome, ella te hace feliz así que, todo lo que te haga sentir bien a ti nos hace sentir bien a nosotros, y si ella es el motivo de tanta dicha pues la recibimos con los brazos abiertos...-además, añadió Emmet, estoy deseando tener otra hermanita, se la ve que tiene buen corazón, es una buena mujer que te hará feliz hermano...
La verdad es que quedé sin palabras, nunca había visto a mi familia reaccionar de esa manera así que lo único que se me ocurrió hacer fue abrazarlos fuertemente transmitiéndoles todo aquello que no me salía con palabras sino con gestos...en ese momento sentí que Alice me llamaba mentalmente, -hermanito, me decía, tu amada está lista, deberíais ir a vestiros ya que los invitados llegarán en cualquier momento y por cierto, añadió antes de que pudiese siquiera pensarlo, quítate de la cabeza eso de pasar por aquí a verla antes de la ceremonia, si valoras en algo tu vida no lo harás...cuando sus pensamientos se bloquearon no pude mas que reír de ver lo bien que me conocía mi hermana y, con esa sonrisa, me encaminé a mi habitación a vestirme para recibir a los invitados...
La verdad es que quisimos que fuese algo íntimo, unos pocos familiares y los amigos mas allegados...mi hermana Alice se había encargado de todos los detalles y debo decir que hizo un trabajo asombroso, todo estaba decorado con rosas blancas y negras que formaban un pasillo por el que mi adorada Bella caminaría para llegar al altar, a mi, a nuestra eternidad...a ambos lados estaban las sillas que ya eran ocupadas por los invitados...de repente supe que el momento había llegado, ahí estaba yo, enfundado en mi traje negro, nervioso y con la vista clavada en la escalera donde se encontraba mi Ángel, no podía ser real admirar tanta belleza, allí estaba ella descendiendo lentamente agarrada del brazo de Carlisle, vestía un traje color blanco roto que se fundía en perfecta armonía con cada curva de su cuerpo, sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas, ya se había dado cuenta de que, a petición mía, la marcha nupcial había sido sustituída por su nana la que compuse para ella, una vez que nuestros ojos se encontraron nos metimos dentro de nuestra burbuja personal entrelazando nuestras manos transmitiéndonos todo lo que sentíamos...
Fue en el momento que el sacerdote dijo- los nombro marido y mujer por toda la eternidad, cuando nos fundimos en un apasionado beso, nos pertenecíamos, ella era mía y yo de ella y así sería por el resto de los tiempos...
La fiesta posterior a la ceremonia pasó entre saludos, presentaciones y besos, yo estaba encantado de presentar a mi Bella como mi esposa, le pedí que bailásemos y, como no le gustaba, la tomé entre mis brazos meciéndola suavemente como si fuera un bebé sin poder dejar de besarla, ahora se había convertido en mi adicción, en mi perdición, en mi todo...mientras los invitados se iban marchando le pedí a mi Diosa que me acompañara a la terraza, necesitaba saber si estaba preparada para irnos, para que la hiciese mía en cuerpo y alma, para amarnos convirtiéndonos en uno solo y al final, transformarla dándole la inmortalidad para estar juntos por toda la eternidad...me contestó que era lo que mas deseaba y dicho esto, nos cambiamos de ropa y le dije que lo mejor era ir a su casa así se sentiría mas cómoda...
Esa noche quería recordar la primera noche que viajamos juntos así que la subí a mi espalda, le sujeté fuertemente las manos y, después de besárselas, corrí hasta nuestro nuevo destino, nuestro futuro, nuestro comienzo...
Llegamos a su casa y mi Ángel decidió que para que fuese todo perfecto, ella entraría por la puerta y una vez que tuviese su minuto humano, como ella decía, se cambiaría de ropa, se tumbaría en la cama como si durmiese y yo, entraría por la ventana acercándome a ella como había hecho hasta ahora...así que eso fue lo que hice, dejé que mi Bella se cambiase de ropa y se pusiese cómoda hasta que, impaciente y ansioso, entré por la ventana...cuando la vi quedé paralizado al observar tanta belleza, mi Ángel quería matarme y provocarme una combustión espontánea antes de tocarla...estaba tumbada en la cama vestida con un sexy camisón transparente blanco que hacía juego con un sujetador y tanga de encaje, su cabello caía suelto sobre la almohada y sus piernas quedaban a la vista provocando que mi cuerpo reaccionara sin poder evitarlo haciendo mi erección mas que notable...




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